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CRONICA PERIODISTICA

  • La guerra en el Oriente Antioqueño entre dos proyectos de desarrollo Rubén Darío Zapata

     

    La guerra en el Oriente Antioqueño entre dos proyectos de desarrollo

    Rubén Darío Zapata

     

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  • LAS VERDADES INCONCLUSAS DE H. H.

    Verdad Abierta,  portal Colombiano, hace un recuento de los crímenes de H. H. y quienes fueron sus cómplices, así como también las razones por las cuales fue extraditado a pesar de que La corter Suprema de Justicia condicionò su extradiciòn para que pudiera contar su verdad en Colombia.   A pesar de ello, en medio de sus declaraciones fuè extraditado  apresuradamente por orden del presidente Alvaro Uribe Vélez.

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  • La participación del bloque Calima Auc en el exterminio del Bloque Metro

    Los hermanos Castaño y sus cómplices en Cauca, Valle y Huila

     
    El bloque paramilitar que delinquió en el occidente del país fue como un pulpo. Extendió sus brazos por cuatro departamentos con el apoyo de narcotraficantes, empresarios y políticos.
    Desde 1999 cuando apareció el Bloque Calima hasta 2004, cuando se desmovilizó, este grupo paramilitar delinquió en 26 de los 43 municipios que integran el Valle del Cauca. Foto archivo Semana 

    El Bloque Calima fue el grupo paramilitar que delinquió durante seis años en Valle del Cauca, Cauca, Huila y Antioquia. Su creación y expansión en el occidente del país fue producto de vínculos entre los paramilitares de la Casa Castaño, los militares, empresarios y políticos de la región.

    Así lo documentó una Fiscalía de Justicia y Paz durante la audiencia de legalización de cargos contra Hébert Veloza alias ‘H.H.’, exjefe paramilitar del Bloque Bananero que a partir de junio de 2000 dejó el Urabá antioqueño para crear el Bloque Calima, un grupo paramilitar que se desmovilizó con 564 hombres el 18 de diciembre de 2004 en Bugalagrande, Valle del Cauca.

    Durante la audiencia, la Fiscalía contó en detalle los inicios de este grupo, cómo se expandieron desde el Valle del Cauca hacia los otros tres departamentos, y cómo hubo complicidad con funcionarios y organismos de seguridad del Estado.

    Una zona en disputa
    El Bloque Calima apareció en el Valle del Cauca, Cauca y Huila diez años después de que en estos tres departamentos existían grupos pequeños de autodefensas que, como en otras regiones del país, se enfrentaban a las Farc y Eln. Según la Fiscalía, los paramilitares no incursionaron en el norte del Valle por ser esta zona un imperio del narcotráfico del Cartel del Valle.

    Allí los narcotraficantes se pelearon el poder que habían dejado los hermanos Rodríguez Orejuela tras entregarse a las autoridades estadounidenses. Así fue como se hicieron visibles los hermanos Henao, Andrés López, Víctor Patiño Fómeque, Wílber Varela alias ‘Jabón’,  Juan Carlos Ramírez Abadía alias ‘Chupeta’, Diego León Montoya alias ‘Don Diego’ y Luis Hernando Gómez Bustamante alias ‘Rasguño’, algunos de ellos muertos y otros presos por haber traficado por lo menos 500 toneladas de cocaína de Colombia a México.

    Mientras en el Valle, pequeños grupos de autodefensa permanecían hacia el centro y sur de ese departamento, en Cauca Yesid Enrique Pacheco Sarmiento alias ‘Cabo’ entrenó a un grupo llamado Mártires de Ortega. “Era un grupo de indígenas que estaba peleando con la guerrilla. Ellos no tenían instrucción militar y les dimos conocimiento sobre manejo de armamento. Sabía sobre eso porque yo había sido suboficial del Ejército”, dijo en versión libre el exparamilitar.

    En Huila había otros grupos de autodefensas que se enfrentaban a las Cuadrillas 13 Cacique la Gaitana y 61 Cacique Timanco de las Farc. Luego, llegó el Bloque Calima y el Bloque Central Bolívar, que tuvo presencia en ocho departamentos.

    Según la Fiscalía, los puntos donde se ubicaron los grupos armados ilegales eran clave para el control de las rutas del narcotráfico. Además de combatir a la guerrilla, con este pretexto fue que los paramilitares se financiaron y llegaron a la región.

    ‘Castaño y la gente nos llamaron’
    Los paramilitares de las Autodefensas de Córdoba y Urabá, Accu, llegaron al Valle del Cauca durante el segundo semestre de 1999 por orden de los hermanos Carlos y Vicente Castaño. Según contaron exparamilitares en versiones libres, las Accu arribaron en el occidente porque así se los solicitaron a los Castaño personas que estaban cansadas de las extorsiones y los secuestros.

    A la derecha, Elkin Casarrubia Posada alias 'El Cura', jefe militar del Bloque Calima. Foto archivo

     

    Para hacer la primera incursión, la Casa Castaño envió un grupo de 50 paramilitares a Cartago a cargo Rafael Antonio Londoño Jaramillo alias ‘Rafa’. Los paramilitares se ubicaron en una finca de Tuluá donde instalaron una base para comenzar a delinquir en la región. A los pocos meses alias ‘Rafa’ fue enviado al Putumayo para crear el Bloque Sur y entregó el grupo del Valle a David Hernández Rojas alias ‘José’ o ‘39’ y a Norberto Hernández Caballero alias ‘Román’.

    Un mes después, la Casa Castaño envió otro grupo 40 paramilitares a cargo de Elkin Casarrubia Posada alias ‘El Cura’, alias ‘Catori’ y alias ‘Chiquito Político’, que se encargaba de enviar comunicados a los medios. En cada lugar donde hacían presencia dejaban grafitis y panfletos, como el que repartieron en julio de 1999. 

    “Atención. Las Autodefensas informan que hemos conformado el Frente de Guerra Occidental que empieza a operar en el Valle, por el azote de la guerrilla y el abandono del Estado. Le damos tres opciones a la guerrilla: hacer la guerra, se uniforman o se mueren de civil o abandonar la región. A los habitantes que viven en zona de guerrilla les damos tres opciones: abstenerse de colaborar con la guerrilla, se unen con nosotros a la causa o abandonan la región. Los amigos de los guerrilleros son nuestros enemigos, y nuestros enemigos se mueren”, señalaba el panfleto.

    Según lo documentó la Fiscalía, los narcotraficantes del Norte del Valle empezaron una disputa por las rutas del narcotráfico en el departamento. “Al parecer, alias ‘Jabón’ financiaba a la guerrilla para manejar las rutas por el Cañón de Garrapatas. Como alias ‘Don Diego’ se quedó sin apoyo, entonces empezó a financiar a los paramilitares y les pidió que le cuidaran unos laboratorios. Alias ‘Román’ lo hizo por algunos meses hasta cuando Carlos Castaño lo desautorizó”, explicó la Fiscalía.

    El 31 de julio de 1999 los paramilitares realizaron la primera incursión en la vereda La Moralia, en Tolú, cuando se celebraban las fiestas de la Virgen del Carmen. Ese día, los paramilitares llegaron en dos camiones y tras exhibir una lista de ‘objetivos militares’ asesinaron a dos pobladores señalándolos de ser presuntos colaboradores de la guerrilla. Durante los siguientes dos meses, los paramilitares hicieron presencia en Chorreras y El Placer, así como en los municipios de Bugalagrande, San Pedro y Sevilla. 

    “En 60 días los paramilitares cometieron varias masacres asesinando a 37 personas acusándolas de ser supuestos guerrilleros. En el primer mes desplazaron a 730 personas que terminaron refugiándose en albergues temporales en Tuluá y Buga. Comenzó el terror”, dijo la Fiscalía.

    A mediados de 2000, por orden los Castaño, la ‘línea de mando’ del grupo cambió. David Hernández Rojas alias ‘José’ o ‘39’ prescindió de alias ‘Román’ y nombró como segundo, tercero y cuatro a exmilitares que apoyaban a las autodefensas. El 28 de julio de 2002 en Tuluá alias ‘Román’ fue asesinado por orden de alias ‘José’ por haber planeado un presunto autosecuestro en el que le exigía 250 millones de pesos a los ‘paras’ por la liberación de su padre. 

    Hasta mayo de 2000 el grupo paramilitar que delinquía en el Valle estuvo a cargo de alias ‘Román’, seguido por Bladimir González alias ‘Marcos Gavilán’, alias ‘El Cura’, alias ‘Catori’ y Jair Alexánder Muñoz alias ‘Sisas’. Ese mes al Casa Castaño envió a Hébert Veloza alias ‘H.H.’, que delinquía en el Eje Bananero desde 1996, para que creara el Bloque Pacífico, con injerencia en el Darién, Buenaventura y la costa pacífica del Chocó. “De forma inicial los Castaño plantearon el bloque como un grupo independiente del Calima, pero eso no sucedió”, dijo la Fiscalía.

    ‘H.H.’, el negociante
    Por las diferencias que había entre alias ‘José’ o ‘32’ y alias ‘Román’ y el antecedente de prestar ‘servicios’ al narcotraficante ‘Don Diego’, los Castaño nombraron a ‘H.H.’ como jefe paramilitar del grupo del Valle del Cauca, que a partir de julio de 2000, recibe el nombre de Bloque Calima.

    En versión libre del 22 de enero de 2009, alias ‘H.H.’ contó que para expandir el Bloque de Tuluá hacia Buga, San Pedro, Bugalagrande, Palmira y Pradera organizó una reunión con jefes paramilitares, narcotraficantes y empresarios de la ganadería e ingenios azucareros para financiarse. “Se acordó que aportarían $250 millones de pesos, y que lo harían por medio a alias ‘Gordo Pepe’. Lo único que dijeron los narcotraficantes es que fuera discreto porque ellos estaban negociando la entrega con el gobierno de Estados Unidos”, leyó la Fiscalía.

    Alias ‘H.H.’ nombró como jefe militar del Bloque Calima a alias ‘El Cura’ y como jefe financiero a Juan Mauricio Aristizábal alias ‘El Fino’. Luego creó seis frentes que delinquieron así:

    Frente Central: Tuvo presencia en Valle del Cauca en Tuluá, Buga, Bugalagrande y San Pedro. Luego se extendió a Trujillo y Andalucía. El grupo estuvo a cargo de alias ‘El Cura’ y ‘Marcos Gavilán’. El Frente delinquió hasta la desmovilización.

    Frente Cacique Calarcá: Delinquió en Sevilla y Caicedonia en el Valle y en algunos municipios del Huila. Entre 2000 y 2001 el grupo estuvo a cargo de alias ‘Juan’, ‘Alfredo’, ‘Carlos’ y ‘Siete’. Luego fue entregado a José de Jesús Pérez alias ‘Sancocho’, que venía como jefe de los paramilitares del Cauca. En 2002 la misión de alias ‘Sancocho’ era montar un bloque en el Huila que tuviera también presencia en Tolima. El Frente delinquió hasta la desmovilización.

    Frente La Buitrera: Desde 1999 los paramilitares comenzaron a crear este grupo para delinquir en Palmira, Pradera y Candelaria, en el Valle. Con la llegada de alias ‘H.H.’ a la región, el Frente fue reforzado con 20 paramilitares que tuvieron presencia en Cerrito, Ginebra y Guacarí, en el departamento, así como en Miranda y Corinto, en Cauca. El Frente estuvo a cargo de alias ‘Ramiro’, ‘Julián’, Juan de Dios Úzuga David alias ‘Giovanny’ y ‘Andrés’. Los 150 paramilitares que delinquieron en este grupo lo hacían desde La Buitrera, corregimiento de Palmira.

    Frente Pacífico: 
    Aunque los hermanos Castaño pretendían que este una fuera un bloque a cargo de alias ‘H.H.’, el grupo terminó siendo un frente. Según lo confesaron varios exparamilitares en Justicia y Paz, entre marzo y abril de 2000 la Casa Castaño le ordenó a alias ‘H.H.’ hacer inteligencia en el Darién y en la costa pacífica chocoana. ‘H.H.’ se comunicó con un coronel en el Tolima quien a su vez lo relacionó con un paramilitar que manejaba las bandas delincuenciales en Buenaventura. ‘H.H.’ envió a alias ‘El Fino’, el financiero del Calima, a hacer inteligencia al puerto.

    “Debido a que los comerciantes de Buenaventura le escribieron a Carlos Castaño de que estaban cansados del secuestro, me llamaron para una reunión en el Urabá donde me ordenaron ir a Buenaventura. Llegué para una Semana Santa y recopilé información sobre los responsables de los secuestros. Le di esa información a alias ‘H.H.’, quien a su vez le dio el reporte a Vicente Castaño. Fue así como decidieron regresar con gente para meterle mano dura al puerto de Buenaventura”, dijo alias ‘El Fino’ en versión libre del 21 de junio de 2010.

    Según la Fiscalía, por orden de los Castaño 54 paramilitares de los 200 que delinquían en Tuluá a cargo de alias ‘José’ o ‘39’ fueron enviados en camiones al casco urbano de Buenaventura. Allí los paramilitares reclutaron a jóvenes de las bandas delincuenciales para obtener información sobre el Frente 30 de las Farc. Algunos de los guerrilleros se sumaron a las filas de este frente que intentó incursionar Guapí, Cauca, donde delinquía el Bloque Central Bolívar. 

    Frente Yumbo: Tuvo injerencia en Yumbo, Vijes, Restrepo, La Cumbre así como en Cali, la capital de Valle. El grupo se financió con el hurto de gasolina del poliducto de Ecopetrol y estuvo a cargo de alias ‘Arley’, ‘La Marrana’ y alias ‘El Chacal’.

    Frente Farallones:
     Fue el delinquió en más territorios, distribuido en dos grupos: 

    El primero delinquió en Cauca. El grupo instaló bases en los municipios de San Miguel y Buenos Aires, y entrenó paramilitares cerca de una escuela de niños. Alias ‘Sancocho’, que estaba a cargo del Frente en Buenaventura, fue nombrado jefe de este nuevo grupo.
    A partir de 2000 aparecieron los primeros grafitis en este departamento, según lo reseñó el diario El Liberal, de Popayán. En junio de ese año, los paramilitares instalaron un retén ilegal en la vereda La Ventura, en Buenos Aires, para controlar la entrada de personas a ese municipio. “Los paramilitares empezaron a establecer normas para el ingreso de alimentos de las familias, que no podía superar los $50 mil pesos. Comenzaron a asesinar a personas en las veredas del municipio o en sitios cercanos a este como la masacre del Alto Naya en abril de 2001”, dijo la Fiscalía.

    Luego, los paramilitares empezaron a delinquir en otros municipios del Cauca como Santander de Quilichao. Luis Alexánder Gutiérrez alias ‘El Capi’ dijo en una versión libre que en octubre de 2000 comenzaron a asesinar a personas señaladas de ser presuntos guerrilleros y arrojaron sus cuerpos a un sitio conocido como La Balsa, por donde pasaba el río Cauca”. Armando Lugo, que trabajaba en la Defensa Civil y realizaba jornadas de salud por las veredas de este municipio, realizó varios de esos señalamientos. Luego se unió a los paramilitares bajo el alias de ‘Cabezón’.

    En diciembre de 2000 los paramilitares ingresaron a de Puerto Tejada con el pretexto de combatir a ‘Los Agradandos’, una banda delincuencial que se dedicaba al tráfico de drogas. Según datos de la Fiscalía, entre enero y septiembre fueron asesinadas 168 personas en ese municipio. 

    A partir de 2001 el Frente se extendió hacia el centro y sur del departamento, teniendo presencia en Popayán. El 15 de enero de 2001 a 10 minutos de Popayán cometieron la masacre de La Rejoya donde fueron asesinadas diez personas que se movilizaban en un bus tipo chiva. En versión libre, Jaime Manuel Mestre alias ‘Romario’ dijo que la masacre se cometió con apoyo del Batallón José Hilario López de Popayán y del entonces gobernador Juan José Chaux, investigado por sus presuntos nexos con los paramilitares. Sin embargo, alias ‘H.H.’ aseguró que “si bien Chaux tuvo vínculos con nosotros, no estuvo involucrado en esta masacre”.

    Luego, el Frente delinquió en Tambo, Patía y Mercaderes. Según la Fiscalía, el Frente Farallones delinquió en 22 de los 42 municipios de este departamento. En el Huila un segundo grupo tuvo injerencia principalmente en Pitalito a cargo de José de Jesús Pérez alias ‘Sancocho’.  

    Para exterminar el Bloque Metro
    Los paramilitares del Bloque Calima también incursionaron en Medellín para exterminar el Bloque Metro, el grupo paramilitar a cargo de Carlos Mauricio García alias ‘Doble Cero’. Según lo documentó la Fiscalía, los hermanos Castaño le ordenaron a alias ‘H.H.’ prestar un grupo de hombres para enfrentar a quien fue un hombre de confianza e instructor de los paramilitares, por diferencias con los Castaño relacionadas con la desmovilización.

    Por instrucción de los Castaño, alias ‘H.H.’ envió 50 paramilitares del Bloque Calima a Medellín para cercar al Bloque Metro y asesinar a ‘Doble Cero’. Con aportes de otros grupos paramilitares de la Casa Castaño, el grupo sumó 400 hombres. “A todos estos hombres se les dotó con fusiles y se movilizaron hasta Santo Domingo, Antioquia, a cargo de Elkin Casarrubia alias ‘El Cura’. La guerra la ganaron en septiembre de 2003 y capturaron a 12 integrantes del Bloque Metro que luego fueron asesinados”, narró la Fiscalía.

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  • A PROPOSITO DE LOS "CAINES"

    N. del editor: Reproducimos una de las primeras páginas de este blog, que sin ánimo de hacer apología del pensamiento de seres humanos que equivocaron el camino en la busqueda desesperada de una paz que a los colombianos nos ha sido esquiva, solo quiere dar otro elemento que sirva para poner en un contexto más proximo a lo que fué la realidad, del doloroso conflicto Colombiano,  antes que quede, como unico registro documental de la verdad, una serie de televisión manipulante y que comenza ya a mostrar los intereses que la motivaron.

    DESPUES DEL ASESINATO DE CARLOS CASTAÑO, Y POCOS DIAS ANTES DE SER VICTIMA DE LOS SICARIOS DE DON BERNA, MACACO, CAREPOLLO,  CUCO Y OTROS NARCOPARAMILITARES, CARLOS MAURICIO GARCIA FERNANDEZ,  "RODRIGO DOBLECERO"    ESCRIBIÓ ESTA NOTA EN LA PAGINA WEB DEL BLOQUE METRO.

    ¿DONDE ESTAN LOS AMIGOS DE CARLOS CASTAÑO?

                        POR: CARLOS MAURICIO GARCÍA FERNÁNDEZ


    La gratitud es uno de tantos valores morales que el fenómeno del narcotráfico ha transformado en nuestra sociedad.

    Es un hecho que Carlos Castaño en su idealismo por liberar al pueblo Colombiano del yugo opresor y del acoso al que se veía sometido por parte de las guerrillas terroristas, cometió a lo largo de su vida algunos errores, (pero en contraposición a ellos decimos que fueron mucho más valiosas las acciones positivas que él desarrolló en defensa de nuestra sociedad) uno de éstos fue el de permitir la narcotización del Movimiento de Autodefensas y así se lo expresó el Bloque Metro en su debido momento, antes de que esto se hiciera efectivo y luego le reclamaríamos por no habernos escuchado.

    Su otro gran error producto de su nobleza y el cual solo pudo apreciar cuando ya era demasiado tarde, fue el creer en la supuesta amistad de personas que estaban al servicio del narcotráfico.

    Fueron aquellos recogidos por Carlos (a los cuales les tendió su mano solidaria, estando todos ellos en precarias condiciones, los que se sentaron en su mesa, comieron de su plato y bebieron de su vino), los mismos que luego se confabularon para asesinarlo y que se niegan ahora a reconocer su muerte, despojándolo del derecho que tiene todo guerrero(que muere en defensa de sus ideales) a recibir los honores que se ganó en medio de su lucha, los agradecimientos de todas las personas por las cuales luchó y se sacrificó, y la última despedida de sus tropas, (las cuales siempre lo verán como su único y legítimo líder).

    Son muchas las personas que estimamos a Carlos y por esta razón, siempre tuvimos el valor y la franqueza de decirle en vida lo que pensábamos de sus aciertos y desaciertos, pues verdadero amigo es aquel que dice lo que piensa y siente así no sea lo que la otra persona quiere oír.

    Ni una sola palabra en su memoria, ni de reconocimiento a su labor, ni a sus logros, ha salido de parte de las AUC, organización por la que dio su vida y la cual sin él nunca hubiera llegado siquiera a existir, tampoco hemos visto (ni al parecer veremos) el agradecimiento de las personas que pasaron de ser lo que eran a ser reconocidos hoy en día; ¿o acaso no fue por él que Don Berna pudo pasar de ser el jefe de una banda de sicarios en Medellín a ser hoy el inspector general de las AUC?¿ y también fue el único en Córdoba que le tendió una mano solidaria a Mancuso cuando fracasó como empresario agrícola?¿ y el que recogió a Iván Roberto Duque cuando salió de prisión y lo sentó a su lado en la dirección política de las AUC? ¿Fue gracias a él que se recibió en el seno del Estado Mayor de las AUC a personas como Macaco y Cuco para que así pasaran de ser simples narcos a ser respetados señores de la guerra regionales?

    ¿No se dieron cuenta señores que acabaron con la vida de la única persona que quedaba con valores morales en el seno del Estado Mayor de las AUC y la esencia de autodefensas que aún tenían?, ahora están relegados a lo que realmente son, un cartel armado al servicio del narcotráfico, que trata de consolidar su poder económico, corrompiendo a las instituciones democráticas de la Republica queriendo cambiar un poder militar (que compraron, con dólares chorreantes de miseria, dolor y muerte) por inmunidad jurídica para ellos y su capitales .

    El país y la sociedad reclaman y merecen saber la verdad por bochornosa que esta sea, es la única forma de regresarle a Carlos (lo único que las NARCO - AUC nunca han tenido y que a él si le sobraba) “el honor”.

    Este crimen pasará a la historia como el error más absurdo que pudieron haber cometido todos aquellos a los cuales nuestro comandante algún día consideró sus amigos, grave error que finalmente lo llevo a la tumba.
  • COMO SE EFECTUO EL GENOCIDIO DE LOS COMBATIENTES DEL BLOQUE METRO

    Nota del Editor: Que vergüenza que todo esto hubiera ocurrido a escasos kilometros de Medellín, y con la evidente complicidad  de sectores corruptos de el ejercito y la policia,  en ese momento bajo el mando  de los generales Montoya y Gallego en esa región y que hubiera ocurrido el deplazamiento forzado de cientos de campesinos y la muerte en combate y el asesinato fuera de combate de cientos de campesinos colombianos.

     

    Sigue sin aclararse cual fue el verdadero  y decisivo alcance de la participación de la fuerza publica en este genocidio; tampoco se ha aclarado si la orden de acabar el Bloque Metro provino de instancias superiores del poder en Colombia y si así ocurrió......¿por que tanto interés en este exterminio? Una pregunta que quizás nunca tenga respuesta.

    ¿por que el interés de sacar a los miembros  desmovilizados del BM del proceso de Justicia y Paz?  

    ¿por que siguen muriendo  asesinadas por sicarios o en "combates" con la fuerza publica, las personas que conocian los origenes del Bloque Metro, como "doblecero", "pana", "jota", "eliecer", "freddy" y ultimamente "arboleda"?

     

     

    tomado de "verdad abierta"

     

    La cuota de 'HH' en el exterminio del Bloque Metro

    El grupo que comandó 'HH' fue vital en la guerra que las Auc le declararon a 'Doble Cero'. Su bloque aportó armas, combatientes y al hombre encargado de liderar la cacería.

     

    Cuando en el país se empezó a escuchar sobre una posible negociación simultánea con los grupos paramilitares para que dejaran las armas, Carlos Mauricio García, alias 'Doble Cero', se declaró en rebeldía por la entrada de narcotraficantes camuflados como autodefensas en la mesa de diálogos con el Gobierno Uribe y sus ex compañeros no dudaron en sacarlo del camino.

     

    'Doble Cero' se ganó la enemistad de varios jefes de las Auc, especialmente la de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias 'Don Berna', a raíz de sus denuncias sobre la “narcotización” de las autodefensas y de sus intensiones de entablar en solitario diálogos de paz con el Gobierno Nacional.

     

    La respuesta de sus ex compañeros de lucha no se hizo esperar y fue así como una coalición de varios grupos paramilitares le declararon la guerra a él y a su Bloque Metro, que delinquieron en el nororiente de Antioquia y las comunas marginales de Medellín.

     

    Durante la contextualización del Bloque Calima, en una audiencia de imputación de cargos a 90 desmovilizados en Bogotá, la Fiscalía de Justicia y Paz de Cali narró cómo fue esa confrontación fratricida en la que participaron los hombres de Éver Veloza, alias 'HH'.

     

    En versión libre ante la Fiscalía 17 de Justicia y Paz, Elkin Casarrubia Posada, alias 'El Cura', quien desde finales de 2000 fue jefe militar y segundo al mando del Bloque Calima, confesó que luego de una reunión de varios jefes de las Auc en Córdoba, le dieron la misión de comandar los operativos contra 'Doble Cero'.

     

    En esa reunión, según contó la Fiscalía, se gestó la orden de asesinar a 'Doble Cero' y a sus hombres, “porque estaba dando información de gente que trabajaba con el narcotráfico, como 'Don Berna' y 'Macaco'”.

     

    'El Cura' dijo que a mediados de 2003, alias 'HH' le ordenó trasladar a 50 de sus hombres del sur del país al municipio antioqueño de Santo Domingo. Además, le fijaron el mes de diciembre de ese año, como la fecha límite para exterminar a 'Doble Cero'.

     

    La persona encargada de conseguirle a 'El Cura' “lo que fuera” y ser su segundo al mando, fue alias 'El Negro Elkin', un hombre cercano a 'Don Berna'. El punto de concentración de las tropas fusionadas de paramilitares fue una finca en la zona rural de Guinea, en el municipio de Guarne, Antioquia.

     

    Bajo el mando de 'El Cura' y 'El Negro Elkin' estuvieron 30 hombres de 'Memín', ex jefe de Bloque Noroeste de Antioquia; alrededor de 20 hombres de 'El Gato', amigo de Rodrigo Zapata; 60 hombres de alias 'René', ex jefe del Bloque Suroeste de Antioquia; 30 hombres de alias 'Kenny', del Bloque Pacífico Héroes de Chocó; varios hombres del Bloque Minero de 'Cuco' Vanoy, y los 50 que aportó 'HH'.

     

    Con una tropa de alrededor 350 paramilitares, 'El Cura' los dividió por grupos y los dejó al mando de alias 'Federico', alias 'Nechí', alias 'King Kong', alias 'El Gato', alias 'Cobra', alias '90' y alias '25'. Esos paramilitares fueron dotados con armamento que el Bloque Calima envió desde el municipio de Cartago, ubicado en el norte de Valle del Cauca.

     

    En julio, un mes después de iniciar todos los preparativos, la coalición de las Auc incursionó en Santo Domingo, sitio de alta injerencia del Bloque Metro e iniciaron los primeros enfrentamientos.

     

    De acuerdo con el relato de la Fiscalía, los hombres de 'El Cura' tuvieron que regresar a Guarne, porque que helicópteros de la Fuerza Pública ametrallaron la zona montañosa donde se refugiaban. Salieron de Santo Domingo para atender a los heridos y reorganizarse.

     

    Alias 'René' se retiró a los pocos días de iniciar la guerra porque perdió a varios de sus hombres durante los combates. Según información de la Fiscalía, la resistencia de los hombres de 'Doble Cero' fue tan grande, que 'HH' le ordenó a 'El Cura' que llevara 100 fusiles más del Bloque Calima, los cuales fueron transportados en una camioneta por alias 'La Marrana' y un mayor del Batallón Pichincha de Cali conocido con el apellido de Figueroa.

     

    Además de los fusiles, 'El Cura' recibió más tropa procedente de Urabá y del Calima. Con los refuerzos de las Auc en Antioquia, los combates se recrudecieron en Santo Domingo, Amalfi, San Roque y lugares aledaños, en donde la población civil se desplazó despavorida por el fuego cruzado entre los paramilitares.

     

    Durante esos días, 'Doble Cero' se contactó por teléfono con 'El Cura', y le recriminó que lo estuvieran atacando por su negativa de aceptar la presencia de narcotraficantes dentro de las autodefensas.

     

    Sin embargo, su llamada no tuvo efecto y siguieron los enfrentamientos. Entre los nuevos hombres de 'HH' que llegaron para reforzar a la coalición de las Auc, estaba alias 'Sancocho', quien tuvo la misión de instalar y manejar los grupos de urbanos en Guarne, San Vicente y Barbosa, de donde fue expulsado el Bloque Metro.

     

    Pasaron tres meses para que 'Doble Cero' perdiera sus territorios históricos y saliera de la zona de los combates. Al parecer, en septiembre de 2003, el jefe del Bloque Metro abandonó la región en un helicóptero particular y varios de sus hombres se entregaron con el armamento a sus ex compañeros paramilitares.

     

    Entre el personal que se entregó estaban doce escoltas directos y de confianza de 'Doble Cero', entre ellos alias 'El Panadero', alias 'Daniel', Jaime Barrera, alias 'El Cholo' y alias 'Mosquito'. Inicialmente fueron asignados a 'El Cura' para que los ingresara al Bloque Calima, pero días después 'HH', 'Don Berna' y Vicente Castaño, ordenaron que fueran asesinados.

     

    Acatando esa orden, los 'paras' asesinaron a diez de los hombres de confianza de 'Doble Cero' y a cuatro más que ya habían cambiado de bando. La razón de asesinarlos fue que, supuestamente, éstos se negaron a dar información sobre el paradero de su jefe.

     

    'El Panadero', reconocido en la región por estar al frente del robo de gasolina, fue uno de los asesinados por desconfianza, pero su historia no terminó con las heridas de las Auc que causaron su muerte.

     

    Según contó la Fiscalía ante el magistrado de control de garantías, el cadáver de este ex paramilitar fue dejado entre San José de Nus y Cisneros, para que integrantes del Ejército de Puerto Berrío lo presentaran como positivo muerto en combate. Sobre los presuntos responsables, la Fiscalía indicó que “ese arreglo (lo) hicieron 'JJ' y 'El Negro Elkin' con los militares”.

     

    Aunque las Auc no pudieron obtener la cabeza de 'Doble Cero' en 2003, éste perdió la guerra contra sus 'hermanos' en octubre de ese año. Luego de su victoria, la coalición de las Auc se repartió el territorio que ocupó el Bloque Metro.

     

    Los municipios de San Carlos, El Jordán, Marinilla, Guarne y La Ceja, fueron dejados a cargo del Bloque Héroes de Granada. Al Bloque Central Bolívar le correspondieron los municipios de Cristales, San José de Nus, Yolombó y Puerto Berrío. El Bloque Calima se quedó con los territorios de Santo Domingo, Alejandría, Concepción, El Rayo, Termales, Cisneros, Pescadito, La Floresta, La Quiebra y Amalfi.

     

    Entre marzo y mayo de 2004, el Bloque Calima le entregó Concepción y Alejandría al Bloque Héroes de Granda. No obstante, continuó controlando el de resto de zonas hasta la desmovilización, ocurrida el 18 de diciembre de 2004.

     

    En Antioquia, a cientos de kilómetros de su epicentro, el Bloque Calima estuvo encabezado por 'HH', el encargado militar fue 'El Cura' -hasta su captura en agosto de 2004-, el jefe de urbanos fue alias 'Sancocho', y alias 'Nechí' fue el encargado de la zona rural, que tuvo como base al municipio de Santo Domingo.

     

    El control del municipio de Amalfi fue encargado especialmente a 'El Cura' por orden de Vicente Castaño, puesto que allí vivían algunos de sus familiares. Para protegerlos, montaron un grupo compuesto por alrededor de 60 hombres, entre rurales y urbanos.

     

    La Fiscalía concluyó la reconstrucción de este capítulo del Bloque Calima con la documentación de la financiación de estos paramilitares en Antioquia. El grupo de Amalfi se financió por medio de cobros a los mineros, los hombres de 'Sancocho' se abastecieron con el cobro de impuestos a los ladrones del poliducto de Ecopetrol y el resto de la nómina fue cancelada con los dineros que el grupo de 'HH' produjo en el sur del país.

     

    Cuando terminó la guerra varios hombres del Bloque Metro pasaron a otros bloques paramilitares y sus vidas les fueron respetadas. Algunos de ellos entraron Bloque Calima y fueron enviados a Valle de Cauca, como Juvenal Álvarez Yépez, alias 'Cocacolo', quien ya ha sido procesado en Justicia y Paz.

     

    Finalmente, Carlos Mauricio García, alias 'Doble Cero', fue asesinado en mayo de 2004 en Santa Marta, cuando hombres armados le dieron cinco disparos en la cabeza. Curiosamente, tras su muerte, se colaron al proceso de Justicia y Paz varios personajes vinculados históricamente con el narcotráfico como 'Don Berna', 'El Tuso' Sierra, Miguel Arroyave, 'Los Mellizos' Mejía, 'Gordolindo', entre otros.

     

    Actualmente, la desesperada guerra con la que las Auc acabaron al Bloque Metro, sigue causando estragos y angustias. Como los paramilitares de ese grupo no se pudieron desmovilizar -puesto que el grupo dejó de existir-, la magistratura de Justicia y Paz dice que no los puede procesar, con lo que sus víctimas se encuentran en el limbo jurídico y continúan a la espera de las tan ansiadas verdad, justicia y reparación.