martes, junio 23, 2009

LA "CONFESION" DE DON BERNA SEGUNDA PARTE

‘Don Berna’ volvió a señalar a Montoya y Gallego TOMADO DE VERDADABIERTA.COM PDF Imprimir E-mail
Justicia y Paz - Extraditados
Martes, 23 de Junio de 2009 18:24
En audiencia de Justicia y Paz desde Estados Unidos, el ex jefe paramilitar no mostró pruebas que sustente sus acusaciones y dijo que no dirá nada sobre casos de gran “connotación política” porque teme por la seguridad de su familia.El confeso narcotraficante y jefe paramilitar Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’, ratificó por primera vez bajo juramento las acusaciones contra oficiales de la Policía y el Ejército que según él colaboraron con las Auc en Antioquia.

Desde su extradición a Estados Unidos, el 13 de mayo de 2008, fue su primera audiencia de versión libre ante un Fiscal de Justicia y Paz transmitida vía satélite desde la Metropolitan Correctional Center de la ciudad de Nueva York, y vista por decenas de sobrevivientes de las víctimas en una sala acondicionada en el edificio de la justicia en Medellín. 

Con relación a la ‘Operación Orión’ que lanzó el estado entre 16 y 19 de octubre de 2002 en la Comuna 13 de Medellín aseguró que “reitero la participación de miembros de la fuerza pública, en el caso particular de los generales Montoya y Gallego” y explicó que ese operativo oficial lo había coordinado con ambos oficiales, con varios meses de anticipación a través de uno de sus hombres, Elkin Loaiza, quien, según aseguró, actuaba bajo su orientación.

‘Don Berna’ contó que semanas antes de la ejecución de la ‘Operación Orión’, hombres del Bloque Cacique Nutibara(BCB) habían hecho inteligencia en distintos barrios de esa comuna, lo que les permitió tener la ubicación precisa de quienes ellos habían señalado como guerrilleros de las Farc, el Eln y los Comandos Armados del Pueblo (Cap) que actuaban allí. “Varios de mis hombres entraron con la fuerza pública encapuchados porque muchos de los que allí vivían los conocían”, dijo.

Para la época de la ‘Operación Orión’, el general Mario Montoya se desempeñaba como comandante de la IV Brigada del Ejército, con sede en Medellín, y el general Leonardo Gallego era el comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.

Esta confesión, pero sin juramentar, ya la había hecho este jefe paramilitar el 25 de febrero de este año ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, durante su juicio por delitos de narcotráfico, donde fue condenado a 31 años de prisión. Escribió entonces entonces al juez Richard M. Berman: “Las fuerzas de autodefensa del BCN (Bloque Cacique Nutibara) llegaron a la Comuna 13 como parte de la alianza con la Cuarta Brigada del Ejército, incluyendo a los generales Mario Montoya, del Ejército, y Leonardo Gallego, de la Policía”. (ver aparte de la declaración de 'Don Berna' en Estados Unidos)

En esa declaración agregó que al BCN le fue asignada una unidad antisecuestro del Gaula para que “asistiera a sus hombres en los esfuerzos conjuntos durante la ‘Operación Orión’”, y narró que la coordinación con los militares y los policías para desalojar de la zona a las milicias de las Farc, el Eln y los Comandos Armados del Pueblo estaba bajo la responsabilidad de un hombre conocido con el alias de ‘King Kong’. 

Así mismo, ‘Don Berna’ acusó a miembros de las fuerzas armadas de estar involucrados en la masacre de ocho personas que realizaron paramilitares de ‘Bloque Héroes de Tolová’ (BHT) en la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. Dijo que hubo complicidad con tropas del Batallón Vélez, adscrito a la XVII Brigada del Ejército, con sede en el municipio de Carepa, Urabá antioqueño. Aseveró que el mayor José Fernando Castaño, quien, según él, ordenó la muerte de los niños.

Murillo Bejarano narró que el mayor Castaño le había dado la orden a los paramilitares de que mataran “a los niños porque según él cuando crecieran serían guerrilleros”. En esa masacre fueron asesinados los menores Santiago Tuberquia Muñoz de 2 años y su hermana Natalia Andrea de 6 años; Deiner Andrés Guerra Tuberquia de 11 años; y Beyanira Areiza Guzmán de 17 años. Junto a ellos perecieron Luis Eduardo Guerra, Sandra Milena Muñoz, Alfonso Bolívar y Alejandro Pérez. Todos habían sido descuartizados.

El Fiscal de Justicia y Paz le preguntó si tenía evidencias que dieran soporte a sus graves acusaciones. ‘Don Berna’ no dio pruebas, y dijo que siempre hubo coordinación con miembros de las fuerzas armadas. “En las zonas de influencia nuestra siempre se coordinó cualquier operativo con ellas, siempre hubo un apoyo y una colaboración mutua, y en este caso no es ninguna excepción”.

Se suspende audiencia

‘Don Berna’ además dijo que dado el riesgo que corre su familia en Colombia no hablará de los casos de gran connotación política, militar y económica ante Justicia y Paz. Además, llamó la atención a este respecto, pues no sólo era una circunstancia que afrontaban su familia sino la de varios jefes paramilitares extraditados a Estados Unidos en mayo del año pasado.

Al iniciar la tarde, la abogada defensora del jefe paramilitar pidió la palabra para anunciar que las dos sesiones de versión libre programadas para este miércoles y jueves deberían ser reprogramadas porque su cliente presentaba quebrantos de salud.

“Como es de público conocimiento y es de notoriedad, el señor Murillo Bejarano tiene algunos problemas físicos que causan un cansancio agravado en comparación a las demás personas; además, ha presentado problemas de tensión en los últimos días, lo que genera un agotamiento en la disponibilidad que tiene para actuar en estas diligencias de versión con toda la capacidad que requiere y la atención que requiere una diligencia de éstas”, declaró la defensora. 

De inmediato, el Procurador presente en la sala de víctimas de la ciudad de Medellín reclamó pruebas del estado de salud de Murillo, toda vez que no es la primera ocasión que se excusa de las audiencias para no continuar en ellas.

“La Procuraduría considera que es necesario que haya algún crédito, alguna prueba que la defensa haya presentado acerca del estado de salud del versionado, para efectos de que se llegue a una solución de la petición que ha presentado”, sostuvo el funcionario.

El Procurador recordó que en la primera versión que se hizo en Medellín, en julio de 2007, se le habían fijado diligencias para cuatro días, pero al segundo día la defensa igualmente solicitó la suspensión por razones de salud, “la cual dio lugar a una suspensión por el término de tres meses y ello por supuesto constituye una defraudación de los intereses de las víctimas y un descrédito para todo el proceso de Justicia y Paz”, dijo.

‘Don Berna’ respondió que la Fiscalía tiene en sus archivos documentos sobre su condición física, la cual volvió a describir en esta ocasión: “tengo huellas indelebles de los atentados que he recibido, perdí la pierna derecha, tengo una prótesis, tengo todavía impactos de armas de fuego en mi espalda, tengo un proyectil a tres milímetros de la columna”.

Señaló que antes de su extradición a Estados Unidos estaba bajo tratamiento médico y luego dijo: “Sepa señor Procurador que el servicio médico aquí es muy regular, y no he tenido acceso a los servicios médicos adecuados”.

Por último resaltó el gran esfuerzo para asistir a esta primera audiencia de versión libre, pues allá no tiene ni los mecanismos, los elementos, ni acceso a la información con la cual podría contribuir a aminorar el dolor de los sobrevivientes de su accionar paramilitar.

“Hay muchas víctimas que están presentes en la salas en Colombia que saben de mi esfuerzo, que saben de mi consideración con ellas, que saben de mi contribución a aclarar muchos hechos, gracias a esto se ha logrado de una u otra forma aminorar ese dolor, no es negligencia, no es que me esté negando, pero usted sabe, señor Procurador, que con nuestra extradición se coartó la verdad”, reiteró.

Ante la propuesta del Fiscal de suspender la audiencia de este miércoles y realizar la programada para el jueves, ‘Berna’ insistió en que no podía por razones de salud. Las audiencias entonces fueron suspendidas y no se fijó fecha para una siguiente cesión.

domingo, julio 06, 2008

La maldición de Caín (por que Vicente Castaño mató a Carlos Castaño)

Revista Semana.

La maldición de Caín


Qué llevó a Vicente Castaño a mandar matar a su hermano Carlos.


Fecha: 08/26/2006 -1269


Carlos Castaño se sentía seguro en Rancho al Hombro. A principios de 2004 se había refugiado en este granero hecho de madera y lata al que sólo se podía llegar por una carretera polvorienta enclavada en las montañas que unen Córdoba con Urabá. Pasaba horas enteras frente al computador enviando mensajes por Internet a los pocos amigos que le quedaban. Estaba más solo que nunca, y atrapado en una encrucijada existencial. Quería dejar la guerra. Replegarse a la vida familiar que empezaba a construir con su esposa Kenya Gómez, y su pequeña hija Rosa, que nació con una enfermedad incurable. Como si fuera poco, había perdido todas las batallas dentro de las autodefensas. Sabía que algunos de sus compañeros de armas querían matarlo. Por eso se resguardó en este lugar, que apenas conocían su esposa y algunos de sus hombres de confianza. Un sitio seguro porque limitaba entre sus tierras, y las de su hermano Vicente Castaño, conocido como 'El Profe'.

No imaginaba que su suerte ya estaba echada. En los primeros días de marzo habían empezado a concentrarse los mejores combatientes de las autodefensas de Córdoba y Urabá en la finca El Quince, propiedad de Vicente Castaño. Durante todo el mes estuvieron en entrenamientos. Recibieron armas y uniformes nuevos. A principios de abril de 2004 empezaron a escoltar a 'El Profe' entre su finca y hasta Santa Fe Ralito, donde se sentaba junto a los demás jefes paramilitares en la mesa de negociación. A pesar de que todo parecía en calma, para los escoltas era claro que algo se fraguaba. Una operación importante y secreta para la que habían resultado elegidos.

El 16 de abril era el día señalado. Esa mañana, Jesús Ignacio Roldán, alias 'Monoleche', llegó hasta la finca La Quince, seguido por una caravana de seis camionetas todo terreno. Todos sabían que 'Monoleche', un corpulento hombre de 37 años, paisano de los Castaño, era el jefe de seguridad de 'El Profe', su hombre de confianza, que estaba en las autodefensas hacía más de 15 años, y que había logrado amasar una considerable fortuna.

‘Monoleche’ que dirigió la matanza en Rancho al Hombro(derecha), se entregó el viernes. Vicente Castaño continúa prófugo


Para julio de 2003, cuando apenas estaba comenzando el proceso en Santa Fe Ralito, los narcos ya se habían camuflado como paramilitares. Juan Carlos ‘El Tuso’ Sierra, ‘Don Berna’, ‘Macaco’, Cuco Vanoy y Víctor Mejía ‘El mellizo’ adquirieron estatus de comandantes de las autodefensas. El gran artífice de esta operación fue Vicente Castaño
Tras su matrimonio con Kenya Gómez y el nacimiento de su hija Rosa María, el jefe paramilitar quería abandonar la guerra y hacer una rápida negociación con la justicia de Estados Unidos que le permitiera vivir en paz con su familia

De La Quince salieron en los carros unos 30 hombres, armados hasta los dientes y con rumbo desconocido. Recorrieron a toda velocidad una carretera estrecha, llena de altibajos. Al mediodía, cuando el sol canicular les estaba quemando las espaldas, pararon en una tienda para almorzar. 'Monoleche' les advirtió a todos que estuvieran atentos porque en cualquier momento podrían tener un combate. "El objetivo está cerca", advirtió. Retomaron luego el camino y hacia las 2 de la tarde, salieron a otra carretera. A la izquierda de ésta estaba Rancho al Hombro. Carlos Castaño se encontraba en ese momento en la cocina sin saber que en esos instantes estaban rodeando la casa. De un momento a otro, empezó la balacera. Antes de que los escoltas de Carlos Castaño pudieran reaccionar, los hombres de 'Monoleche', armados con AK 47, rodearon el lugar y dispararon a matar a quienes estaban allí.

Un grupo de cinco paramilitares fornidos, de rasgos sabaneros, se ensañaron contra los hombres de Castaño. Hasta que los doblegaron. Cuatro de ellos muertos, tres heridos. Castaño estaba dentro del rancho, atrincherado, cuando escuchó a 'Noventa', un paramilitar que actuaba como mando medio en Urabá, que le gritaba: "Carlos, entréguese ya que toda su escolta se rindió". Después de un corto silencio, 'Noventa' pidió voluntarios para entrar a la casa y sacar a Castaño a la fuerza. Ninguno tuvo el coraje de alzar la mano. Entonces 'Noventa' señaló a 'Culión' y a 'Cenizo'. Los dos entraron, apuntando con sus fusiles hacia el refrigerador donde estaba atrincherado Carlos Castaño. El otrora máximo jefe paramilitar, el símbolo de muerte y terror, se había quedado sin balas. Entregó su arma. Agarrado por los brazos por quienes hasta hace poco eran sus propios soldados, caminó unos cuantos metros hasta encontrarse cara a cara con 'Monoleche'. El mensaje era inequívoco. Sabía que este hombre rubio y de marcado acento paisa le servía de fiel escudero a Vicente Castaño. Aun así, quería escucharlo de sus labios. "¿Quién ordenó esto?", preguntó. La respuesta resultó peor que las balas. Sin piedad, 'Monoleche' respondió: 'El Profe'. Antes de que Carlos pudiera maldecir o compadecer a su propio hermano, el emisario de la muerte descargó 12 tiros de pistola 9 milímetros sobre él.

'Monoleche' tomó el radio y dio el parte de que la misión estaba cumplida. Después saqueó las pertenencias del fusilado. Se llevó el computador portátil y un saco lleno de dinero. Tiraron el cuerpo de Castaño, con sus jeans y su camisa blanca bañadas en sangre, en la parte de atrás de una de las camionetas y lo taparon con hojas de plátano. Les dieron el tiro de gracia a los demás heridos y sobrevivientes y enterraron sus cuerpos allí mismo. Excepto los de dos de ellos: 'La Vaca' y 'El Tigre', que lograron escapar. El cuerpo de Castaño fue conducido hasta la finca El Quince, donde Vicente Castaño esperaba la prueba de sangre. Algo debió removerse en su conciencia porque a pesar de tenerlo allí, no quiso ver el cuerpo destrozado de su hermano. Simplemente ordenó que lo enterraran en un lugar hasta ahora desconocido.

Una semana después, a la cúpula de las autodefensas llegó el rumor de que 'La Vaca' y 'El Tigre' les habían contado todo a las autoridades y que la Fiscalía venía en camino para buscar los cuerpos. Entonces algunos de los hombres que habían participado en el crimen fueron enviados a desenterrar los cadáveres -excepto el de Castaño- y llevarlos hasta la finca El Barro, propiedad de 'Monoleche'. Para evitar que algún día fueran identificados, los picaron y después los incineraron. Finalmente, los dejaron en una fosa común. Cuando la misión estuvo totalmente cumplida, todos los pistoleros recibieron una recompensa de 20 millones de pesos enviada por 'El Profe' por la tarea cumplida. La muerte de Castaño despejaba el camino para que narcotráfico y paramilitares quedaran unidos como un solo cuerpo en las negociaciones que se llevaban a cabo en Santa Fe Ralito.

¿Por qué lo mataron?

Dos semanas antes de que mataran a Carlos Castaño, su nombre había dejado de figurar en la lista de los voceros y negociadores de las Autodefensas Unidas de Colombia. Había pasado del paroxismo mediático donde, como jefe máximo de las AUC daba entrevistas en televisión en horario triple A para erigirse como una especie de Robin Hood criollo, al ostracismo militar en el interior de la organización paramilitar donde los tentáculos del narcotráfico se estaban moviendo con rapidez.

En su momento, el también asesinado disidente de las AUC Rodrigo Franco, 'Doblecero', dijo que "esa había sido la condición que habían puesto algunos de los jefes paramilitares para conformar una mesa única con el gobierno". Carlos Castaño se oponía a que en la mesa estuvieran hombres sin trayectoria como autodefensa y cuyo único propósito era el narcotráfico. En su momento, 'Doblecero' mencionó a 'Macaco', 'Don Berna' y 'Los Mellizos' como parte del abanico de narcos que se camufló para entrar en la negociación y limpiar su pasado. Sin embargo, lo que más preocupaba a muchos de los jefes de las AUC era que Castaño estaba tercamente empeñado en negociar con el gobierno de Estados Unidos el desmonte del narcotráfico, para evitar su extradición.

El destino de los grupos de autodefensa y el narcotráfico se tejió desde muy temprano. Junto a 'Don Berna', Fidel y Carlos Castaño hicieron parte de 'Los Pepes', organización criminal que contribuyó a darle el golpe final a su archienemigo Pablo Escobar. Los frentes de las autodefensas de Córdoba y Urabá desde siempre fueron financiados no sólo por ganaderos y empresarios, sino por narcotraficantes. En 1994, cuando desapareció Fidel, sería otro de la misma saga quien asumiría junto a Carlos el liderazgo de los paramilitares: Vicente. El sexto de los 12 hermanos, de 49 años, se había dedicado desde su juventud a los negocios, no siempre legales. Hace más de una década su nombre saltó a la luz pública, cuando un abogado cercano a los paramilitares lo acusó de haber matado a sus familiares para robarles la tierra en Casanare. Su mentalidad pragmática y calculadora lo convirtió en el cerebro de la expansión de los paramilitares, especialmente en el oriente y el sur del país. Como lo relata el propio Carlos en el libro Mi Confesión, gran parte de ese crecimiento se hizo en alianza con los 'financiadores', que no eran más que poderosos narcotraficantes. Los organismos de inteligencia tienen indicios de que Vicente Castaño vendió la franquicia de las AUC a varios capos de la droga, como 'los mellizos' Mejía en Arauca, 'Gordolindo' en el Pacífico y Miguel Arroyave en Meta y Casanare.

Cuando las autodefensas hacían presencia en casi todo el territorio nacional, Carlos Castaño intentó crear una sola organización, y erigirse como su mando único. Desde el primer momento emergió el conflicto que lo llevaría a la muerte. A algunos jefes de autodefensas los movía un sentimiento contrainsurgente. Pero otros eran sencillamente narcos que necesitan ejércitos al servicio de sus negocios ilícitos. Castaño comprendió muy tarde que estos últimos, con su gran poder económico, terminarían por apoderarse de todo.

En 1999 Carlos Castaño renunció por primera vez a la jefatura de las autodefensas. Había hecho esfuerzos infructuosos para que los narcos, liderados por él, hicieran un pacto con la DEA. Como no lo logró, amenazó con marginarse de las AUC, pero no lo hizo. Fue sólo en 2002 cuando realmente se hizo a un lado. Para entonces, Castaño estaba haciendo contactos secretos con agentes de Estados Unidos y también había hecho pública una carta donde se ofrecía como intermediario para una negociación con los narcos más importantes del país. Convocó en Cartago (Valle), una cumbre a la que asistieron más de 100 capos de la droga. Su intención era explorar la posibilidad de un sometimiento a la justicia. Apenas la mitad de ellos siguieron a Castaño y firmaron una carta dirigida al Departamento de Estado donde manifestaban su voluntad de buscar caminos para resolver definitivamente el tema del narcotráfico. Ni 'Cuco Vanoy', ni 'Macaco' ni los 'Mellizos' firmaron la misiva. Según se supo después, Diego Montoya, 'Don Diego', cabeza del cartel del norte del Valle, tampoco la firmó porque sintió desconfianza de que hombres tan cercanos a Castaño se rehusaran a hacerlo.

En esa ocasión, igual que ahora, los abogados de los narcos sólo encontraron una fórmula jurídica para eludir la extradición: convertirlos en delincuentes políticos. En otras palabras, ponerles el camuflado y la insignia de las AUC. Meses después, Castaño admitió que se marginó de ese grupo porque "lo que querían era comprar impunidad".

Poco después, las contradicciones entre los paramilitares se volvieron insostenibles. La gota que rebosó la copa fue el secuestro del empresario venezolano Richard Boulton por un grupo de autodefensas en los Llanos Orientales. Este episodio desató la ira de Castaño, y en su momento también de Mancuso, que en agosto de 2002 declararon la defunción de las AUC. "Nos encontramos con una serie de grupos atomizados y altamente penetrados por el narcotráfico que, en muchos casos, pasaron de la confederación a la anarquía o perdieron sus principios", escribieron.

Al mismo tiempo se estaba librando una batalla campal entre dos frentes de las AUC en Antioquia. El Bloque Metro, comandado por 'Doblecero', un hombre leal a Castaño y que se opuso hasta el momento de su muerte al narcotráfico, y el Bloque Cacique Nutibara, comandado por 'Don Berna'. Este último era considerado entonces un narco tan poderoso, y quizá más, que Pablo Escobar. Luego de una batalla campal que dejó más de 300 muertos en decenas de combates en el oriente antioqueño y Medellín, 'Don Berna', como era de esperarse, ganó esa guerra. 'Doblecero', un ex oficial del Ejército de 37 años, de clase media de Medellín, con formación política y quien encarnaba al auténtico paramilitar, había sido derrotado. El narcotráfico se estaba tomando la cúpula de las autodefensas por todos los flancos.

Castaño pareció quemar las naves de las AUC cuando denunció públicamente al Bloque Central Bolívar -'Ernesto Báez', 'Macaco', 'Julián Bolívar' y 'Rafa' del Putumayo-, como narcotraficantes sin escrúpulos. Paradójicamente, cuando un periodista le preguntó por qué no incluía a su hermano Vicente en la lista de narcos, Castaño respondió: "Él no tiene que ver con el narcotráfico. Y agregó: Yo puedo renunciar a todo menos a un hermano".

Castaño, ya de por sí débil dentro de su organización, sufrió el golpe más duro de su vida. En septiembre de ese mismo año, cuando ya soplaban vientos de negociación con Álvaro Uribe, Estados Unidos lo solicitó formalmente en extradición. El pedido se realizó un día antes de que el recién electo Presidente llegara a Washington en su primera visita oficial. Un gesto que no pasó inadvertido para nadie.

La amargura de Castaño no podía ser mayor. Durante tres años había tenido todo tipo de acercamientos con la DEA y el Departamento de Justicia. Incluso tres agentes de la agencia antidrogas gringa estuvieron en Córdoba, reunidos con el jefe paramilitar, en agosto de ese mismo año. Al parecer, Castaño tenía tomada la decisión de entregarse. Estaba dispuesto a hacer un acuerdo para entregar información a cambio de beneficios jurídicos y de protección para su familia. La Corte Penal Internacional atormentaba a Castaño tanto como la inclusión de las AUC en la lista de grupos terroristas por parte de Estados Unidos. Si lograba una negociación con Washington, podría resguardarse allí para no ser juzgado como un criminal de guerra. Pero los hombres de la DEA le advirtieron en esa ocasión que sólo lograría un acuerdo después de entregarse, y que no podrían evitar que se expidiera la orden de extradición.

Castaño había liderado los acercamientos con Estados Unidos. Por eso cuando la solicitud de extradición se hizo pública, quedó inexorablemente debilitado. "Perdí mi autoridad moral y mi credibilidad", dijo entonces. Aun así, las comunicaciones con Estados Unidos se hicieron más intensas. En junio de 2003 el Departamento de Estado confirmó que tenía contactos con un 'asesor civil' de las autodefensas. Al mes siguiente, se firmó el acuerdo de Santa Fe Ralito que dio inicio formal al proceso de paz.

Durante los primeros meses en Ralito, las tensiones internas en las autodefensas eran evidentes. Castaño dejó su acostumbrada locuacidad mediática, y otros jefes como Mancuso, 'Don Berna' y 'Jorge 40' saltaron a la palestra pública. En la primera semana de abril de 2004, se conformó la mesa unificada de las AUC, que incluía al Bloque Central Bolívar. Carlos Castaño no aparecía como parte del equipo negociador. Había sido relevado de la dirección de las autodefensas. Los capos le habían ganado el pulso.

Había perdido la fe en el proceso que se iniciaba en Ralito y se afianzó en la idea que tenía febrilmente metida en la cabeza: negociar con el gobierno de Estados Unidos. Por eso, ese 16 de abril de 2004, antes de recibir los disparos que le quitaron la vida, Castaño le preguntó a 'Monoleche' por qué se atrevería a matar a un jefe de las autodefensas. "Porque usted es un torcido que está con la DEA", respondió el verdugo.

Punto de quiebre

Sobre el cadáver del jefe paramilitar, la estrategia de los narcos se pudo consumar. Capos de la droga de todas las regiones tuvieron cabida en la mesa de negociación de Ralito. Muchos se colaron desde el principio como jefes de autodefensa -'Gordolindo', los 'Mellizos' Mejía por ejemplo-. Otros como 'Rogelio' y 'Daniel', de la temida 'oficina de Envigado' -donde se gestan las peores vendettas de la mafia de Medellín- se hicieron en el camino como supuestos jefes del Bloque Héroes de Granada. Y el caso más increíble ocurrió apenas la semana pasada, cuando el gobierno aceptó a Juan Carlos 'El Tuso' Sierra como jefe paramilitar. Sierra es un traficante de droga y de armas, solicitado en extradición, a quien el gobierno, en un principio, le negó el reconocimiento como miembro de la mesa de Ralito por considerarlo un narcotraficante puro.

El asesinato de Castaño fue el punto de quiebre de la toma del paramilitarismo por parte del narcotráfico. Carlos Castaño se quedó corto en sus temores sobre lo que significaba que los narcos se adueñaran del aparato militar de los paras. En lo económico, el negocio de la droga pasó de ser protegido por pistoleros a sueldo en las ciudades a poderosos ejércitos que supervisan la salida de la droga en retaguardias inhóspitas. En lo político, temidos delincuentes adquirieron un estatus que les permite desmovilizarse y limpiar su prontuario criminal. En lo jurídico, importantes capos de la droga le hacen el quite a la extradición. Aunque en este tema, Estados Unidos y la justicia penal internacional tienen la ultima palabra y es por esta razón que el proceso no está blindado. La dilación en la aplicación de la Ley de Justicia y Paz y la incapacidad del gobierno para sacar un decreto reglamentario muestran los dilemas a los que se enfrenta un proceso que empezó teniendo sentados en la mesa a grupos de autodefensa, y terminó como una negociación con capos del narcotráfico.

Y en lo militar, a las autoridades les quedará mucho más difícil perseguir a los cabecillas de la droga y sus brazos criminales, ya que sus centros de operaciones están más en las montañas que en las ciudades donde el Estado es más fuerte.

Carlos Castaño fue un criminal despiadado, que bañó de sangre el país y que financió con coca sus ejércitos, como todos los demás. Para muchos, su muerte es apenas una demostración de que quien a hierro mata, a hierro muere. Sin embargo, este crimen es una impresionante parábola sobre el daño que el narcotráfico le puede hacer a una sociedad. Todas las guerras son crueles. Pero cuando detrás de los fusiles humeantes del conflicto está el poder corruptor del dinero, las cosas son aun peores. El asesinato de Carlos Castaño es el reflejo de la inmoralidad y la sevicia a las que puede llegar una guerra cuando ha sido tomada por el narcotráfico.

miércoles, octubre 24, 2007

COMMANDER OF LOST CAUSES by Scott Wilson, The washington Post

Commander of Lost Causes: Colombian Paramilitary Takes Stand Against Drug Trade

The Overseas Security Advisory Council (www.ds-osac.org)

From Washington Psot on Monday, July 07, 2003

THE MOUNTAINS OF EASTERN ANTIOQUIA, Colombia -- The world of Rodrigo 00 is shrinking.

In the brilliant green valley below, explosions thud in the afternoon heat and then fade away. Combat, involving his men. A small plane makes slow loops over his hilltop camp. Intelligence gathering, he says, following the white speck with his eyes.

Rodrigo 00, his nom de guerre, is the commander of lost causes. With smiling eyes and requisite gallows humor, he is taking a quixotic stand against drug trafficking and has condemned the government's nascent efforts to make peace with a brutal paramilitary force that he once helped lead.

He has lived most of his 38 years in war zones. The zone he now lives in is being taken over by his former comrades in arms. This month alone he has lost 100 men in combat and desertions, all to former friends.

Rodrigo leads an armed faction that has broken with Colombia's national paramilitary federation. He now condemns it as a drug trafficking organization with all the bitterness of a disgruntled former executive. In doing so, a man who acknowledges using harsh anti-insurgency tactics in his region has signed his own death warrant. But he continues trying to build a small-scale utopia here among the rich cattle ranches and deep river valleys of eastern Antioquia, a region that has endured war for 39 years.

"We refuse to give up our ideals and they refuse to give up their interests," Rodrigo told a recent visitor to his camp, 140 miles northwest of Bogota, the capital. "This really is Colombia's problem in miniature. Sometimes you have to fight."

Behind Rodrigo's tenuous stand is the story of the rise and fall of Colombia's paramilitary movement. A witness to its most important chapters, Rodrigo says he thinks the Colombian government, backed by the United States, has misjudged the paramilitary movement and may agree to a peace accord with an organization that he believes has no intention of giving up its most profitable enterprise: drug trafficking.

The regional paramilitary forces that emerged more than a decade ago across northwest Colombia grew into a powerful political and military counterweight to the country's two Marxist guerrilla groups, the 18,000-member Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC) and the smaller National Liberation Army (ELN). Early support for the paramilitary groups came from Colombia's upper classes, mostly wealthy ranchers who were targets of kidnapping and extortion by the guerrillas. But the group's exponential growth over the past three years has been financed largely by Colombia's multibillion-dollar drug trade, the source of as much as 90 percent of the cocaine reaching the United States.

Now the paramilitary confederation, known as the United Self-Defense Forces of Colombia (AUC) has split into at least five regional groups led by powerful commanders like Rodrigo. The fighting among the groups has complicated Colombia's already bewildering war map, as well as President Alvaro Uribe's desire to begin a peace process with the AUC. The State Department, citing drug trafficking and human rights abuses, has classified both the AUC and its guerrilla rivals as terrorist organizations.

Uribe's goal is to remove a key element of Colombia's multi-sided civil war by disarming a paramilitary force that once boasted as many as 15,000 members. Rodrigo, however, says any future negotiations would be used by drug traffickers in the AUC to gain political legitimacy and escape prosecution, their huge profits intact.

Rodrigo withdrew his 1,500-member Metro Bloc from the AUC last September, just before its leaders, Carlos Casta@ntilde;o and Salvatore Mancuso, were indicted by the United States on drug trafficking charges.

In addition to differences over drug trafficking, Rodrigo did not believe the time was right to disarm. The guerrillas he grew up fighting, he says, have shown no signs of weakening, despite Uribe's "triumphalist" claims.

Hoping to undermine a potential AUC peace process, Rodrigo gave The Washington Post a copy of an assessment prepared for the president as he considers whether to proceed with formal negotiations. The analysis, which is dismissed by Uribe's peace commissioner, Luis Carlos Restrepo, as "not an official document," concludes that "it is impossible to distinguish between the self-defense groups and narcotrafficking organizations." Members of the Colombian government verified the findings, but nonetheless remain committed to pursuing a peace process with the AUC.

"Those who do not take part in the peace process we are going to go after," Vice President Francisco Santos said in an interview. "This is the last window of opportunity for them."

Like many paramilitary commanders, Rodrigo was once a Colombian army officer. He grew up in Medellin, a crossroads of Colombia's drug trade, and studied at the Jesuit San Ignacio School.

As a lieutenant in the late 1980s, he ran anti-guerrilla patrols in the central Magdalena River valley, only about 25 miles from his current camp. At the time, the region's inhabitants were sympathetic to the FARC. Lacking civilian support, Rodrigo's units were savaged in guerrilla ambushes. So he began forcing young men who had avoided Colombia's obligatory military service to work as guides or face jail time.

"It was very good for my operations, but very bad for my résumé," Rodrigo said of the tactic, which got him suspended. "I knew I'd never make general after that, so I quit."

Among the civilians helping the military were two brothers, Carlos and Fidel Casta@ntilde;o, whose father had been killed by the FARC. "They did not need to be forced to help," Rodrigo said wryly. Fidel, the older brother, was a swaggering rancher and emerald speculator who tempered his bloodthirsty anti-guerrilla attitudes with a populist political vision of how to end the long war. Rodrigo went to work for him in 1989.

After helping the Colombian police and the U.S. Drug Enforcement Administration hunt down and kill the Medellin drug kingpin Pablo Escobar in 1993, the Casta@ntilde;o brothers concentrated their paramilitary army in the northern province of Cordoba where Fidel owned more than 25,000 acres of ranch land. He began parceling out property to peasants in an effort to build a bridge between the region's small economic elite, who supported the fledging paramilitary groups, and the far larger pool of rural poor, many of whom supported the guerrillas.

The Casta@ntilde;os envisioned an authentic middle class that would deprive the FARC of its civilian support. Rodrigo still subscribes to that political prescription for Colombia's war. But he said AUC supporters, particularly drug lords who own huge tracts of prime land in the provinces of Cordoba and Antioquia, have opposed reform at every step.

"Any peace process with the AUC should not be measured by the number of men disarmed, but by the amount of land turned over to the government by the narco-traffickers," he said. In an irony not lost on Rodrigo, land reform has also long been a key demand of Colombian guerrilla groups.

The AUC's efforts to win popular support in southern Cordoba came under assault from the FARC in the mid-1990s, as the guerrillas began forming lucrative alliances with drug traffickers to finance their insurgency. Carlos took over the paramilitary group in 1994 and began looking for ways to achieve military parity with the guerrillas. Rodrigo remained a top lieutenant.

At around that time, Colombia's two major drug cartels were waging a bloody struggle for control of the industry after the collapse of Escobar's Medellin-based organization. Rodrigo said the leaders of one of the trafficking groups came to Casta@ntilde;o with a deal in the late 1990s: Help us and you can earn money for your war machine.

Among them was a man named Diego Fernando Murillo Bejarano, also known as Don Berna, who was fleeing a contract on his life taken out by the Cali cartel. A former Medellin cartel figure, he is now the third-ranking member of the AUC, using the pseudonym Adolfo Paz. He is also Rodrigo's nemesis. His potent Medellin-based paramilitary unit is pounding Rodrigo from the west.

"Their argument was, this is the only way we are going to defeat the guerrillas," Rodrigo recalled. "But I told them our job is not to defeat the guerrillas, but to help the state defeat the guerrillas. And narco-trafficking only weakens and corrupts the state."

He lost his argument.

"Casta@ntilde;o is a noble guy," Rodrigo said. "He's the only political guy in an organization filled with drug traffickers. But this was the worst possible decision he could have made. It was the breaking point."

By Rodrigo's account, the drug traffickers started influencing the AUC's military tactics. Rodrigo said Casta@ntilde;o was pressured to begin taking over key drug-producing regions and the overland corridors needed to move shipments out of the country. With a force far smaller than the FARC's, wiping out the guerrillas' civilian supporters was the most efficient way to do this. Huge civilian massacres became the AUC's trademark.

At the same time, Rodrigo said he discovered that many drug traffickers working for the FARC were no longer AUC military targets. The AUC was now relying on the same traffickers for money, bringing the paramilitaries and the FARC into a de facto alliance that he predicts will perpetuate the war.

"The FARC still talks like guerrillas, lives like guerrillas and acts like guerrillas," Rodrigo said. "The AUC talks like narcos, lives like narcos and acts like narcos."

Rodrigo says he has not allowed drug cultivation in his region, raising money instead through obligatory taxes on merchants and the sale of black-market gasoline in the 45 counties of eastern Antioquia province that are under his control. Although few massacres have been attributed to the Metro Bloc, small-scale killings of civilians carried out by his men have become routine in many towns under his control. There is no pending order for his arrest. Few people even know his real name.

His wife and 9-year-old daughter went into hiding after receiving threats from the AUC, a danger he said his family never faced when he was fighting the guerrillas. A regional commander of Colombia's military, he said, has been offered million by a rival paramilitary group. They want to secure safe passage so that a column of their fighters can attack Rodrigo's camp. So far the officer has refused. He is one of many military officers whom Rodrigo still considers a friend.

It is hard to see how Rodrigo will survive much longer against his former comrades, who have helicopters, private planes and endless sums of money at their disposal. Rodrigo acknowledges his delicate position but says he will survive. "Fighting the guerrillas was child's play compared to what I face now," he said.

Rodrigo contends that Colombian history is on his side. "I have seen drug cartels rise and fall before, and these guys are doing the exact same thing," he said. "Their days are numbered."

Copyright 2003 The Washington Post Company. All rights reserved.





Fecha:2003-07-09
Fuente:The Washington Post Company (http://www.ds-osac.org/view.cfm?key=7E4452454256&type=2B170C1E0A3A0F162820)
Datación:THE MOUNTAINS OF EASTERN ANTIOQUIA, Colombia

lunes, septiembre 10, 2007

EL PARECIDO CON URIBE ES PURA COINCIDENCIA

15 de abril de 2002

"Parecido con Uribe es pura coincidencia": Bloque Metro
El Colombiano, de Medellín

Por Carlos Alberto Giraldo M.
Nordeste de Antioquia

A la una de la tarde comienza la charla, bajo un pedazo de bosque del nordeste de Antioquia: la intención es hablar de asuntos políticos con un grupo al que reputados organismos de derechos humanos, y Naciones Unidas, consideran una amenaza para la libertad de expresión y la institucionalidad colombiana.

Dos comandantes del Bloque Metro de las Autodefensas de Córdoba y Urabá, Acu, están del otro lado de la mesa. Rodrigo, o "Doblecero", como se conoce al jefe máximo de esta organización, tiene el atributo paisa de la cordialidad, pero también la malicia de un arriero que conoce su terreno: la guerra. Es ex militar y socio incondicional de Carlos Castaño.

Lo de "Doblecero" le viene del inicio de las Acu: un código con el cual, en orden numérico y de importancia, se identificaban al comienzo los jefes de esa organización que hoy, diez años después de nacer, incluye a unos cuatro mil hombres y a otros seis mil más de facciones regionales del país (los Llanos, el Valle, Santander, Magdalena Medio y Puerto Boyacá, entre otras).

A Rodrigo lo acompaña su segundo, un hombre menudo, liviano, de bigote casi adolescente.

Hablar del proceso político del país, con un grupo al que los cables de las agencias internacionales de noticias califican de "ultraderecha" y "enemigo a muerte de la guerrilla", implica abrir la baraja de preguntas sobre los candidatos presidenciales por uno en especial: Álvaro Uribe Vélez.

El columnista Armando Benedetti Jimeno, en un artículo reciente, decía que no cree que Uribe sea paramilitar. Y así también lo impone el Estado de Derecho: a Uribe se le deben garantizar la presunción de inocencia y su buen nombre. Él mismo, incluso, en respuesta a su polémica sobre el tema con el candidato Horacio Serpa, enfatiza en que ni hoy ni nunca ha tenido vínculos con grupos al margen de la ley.

La pregunta, entonces, frente a la propuesta de autoridad y mano firme de Uribe contra la subversión y los demás grupos al margen de la ley, es si el candidato es el preferido de las autodefensas. De eso hablamos con "Doblecero" y su segundo al mando del Bloque Metro.

Aunque los jefes de esta organización, que tiene influencia en el Nordeste y Oriente antioqueños, y en el Valle del Aburrá, niegan presionar futuros votos en favor de Uribe, entre sus jóvenes combatientes urbanos, con los que he hablado recientemente, no cabe duda sobre quién es el candidato por el que votarían ellos y muchos miembros de las comunidades en las que hacen presencia.

Elecciones y candidatos

¿Qué tan cierto es eso de que Álvaro Uribe es el candidato de las autodefensas?

"Cuando un candidato muestra tantos cuestionamientos y recelos frente al manejo del proceso de paz del país, le viene el estigma de que es de derecha o de ultraderecha. Hay una coyuntura que enfrasca la campaña electoral en el proceso de paz y quien se mostró más apático frente al mismo fue Álvaro Uribe. La gente habla del asunto de la seguridad: desde el campesino de la vereda hasta el que vive en la ciudad. La dureza de Uribe frente al proceso hizo esquematizarlo en que son las autodefensas quienes lo apoyamos. No, no somos nosotros, ni hemos tomado partido. No apoyamos a nadie. Hace cuatro años el tema era la seguridad y hoy lo es más que nunca".

Pero hay afinidades, identidades, en la visión de las autodefensas y la del proyecto político de Uribe Vélez...

"Cualquier parecido con la realidad es coincidencia. Hay que ser claros: si Álvaro Uribe Vélez llega a la presidencia u Horacio Serpa o Noemí Sanín, o cualquiera de los candidatos, el tema de la paz es prioridad, igual que el manejo del proceso. No somos enemigos del proceso como tal. Cuestionamos el manejo que se le dio con Pastrana. Si hay coincidencias con Uribe, las puede haber también con Serpa y con Noemí".

¿Quién es Álvaro Uribe para las autodefensas?

"El primer soldado de Colombia, según dice él. ¿El presidente de la guerra?".

Y Horacio Serpa...

"El acabose del neoliberalismo, dice él. ¿El presidente de la paz?".

Y ustedes le creen o no...

"Ahí está el interrogante".

Y Noemí...

"Una buena mujer".

Y eso le alcanza para ser presidente...

"Eso lo definirá el pueblo colombiano. Ella sería una buena presidenta para el posconflicto, o sea para después de que haya paz".

Luis Eduardo Garzón, en ocasiones ha denunciado amenazas, ¿quién lo amenaza?

"Lo deben amenazar ellos mismos".

¿Quiénes son ellos mismos?

"Habría que preguntarle a Luis Eduardo. Él goza de nuestro respeto y admiración por ser un líder de la izquierda democrática. No hay ninguna animadversión de parte nuestra hacia él. Es uno de los hombres más brillantes de la izquierda, a quien le cabe el país en la cabeza y tiene muy claros los conceptos y sabe cuáles serían las fórmulas para llevar al país al final de la guerra. O habría que decir que son fuerzas oscuras las que lo amenazan, pero ese cuento está muy trillado".

¿Qué tan cierto es que las autodefensas han impuesto candidatos para el Congreso y la Presidencia?

"El Estado y las Farc se repartieron la culpabilidad, a 50%, de la inclinación de la gente por ciertos candidatos. Los colombianos conocemos nuestra historia y sabemos lo que ha sido el país en los últimos 50 años. Sabemos de la inestabilidad y la rivalidad política, sabemos del abandono estatal frente a ciertos sectores, sabemos de la irresponsabilidad de la clase dirigente.

En las diferentes zonas del país tenemos la misma identidad en cuanto a cómo ha sido la forma de hacer política, con una clase dirigente que ha hecho un proceso electoral irresponsable con iguales resultados en la gestión para el desarrollo. Nos encontramos que donde ha estado la guerrilla, y esa dirigencia a la que nos referimos, son lugares abandonados, no hay inversión social, hay cantidad de problemas, partidismos de odios".

Pero, entonces, no imponen candidatos...

"La comunidad se ordenó, se organizó y vio que es más por culpa de los políticos tradicionales que no hay salud y educación. Quien se quiera aprovechar hoy del caudal electoral de las regiones tiene que ser más comprometido con su causa. Hoy le cobran a la mala dirigencia política lo que hizo mal o lo que no hizo tiempo atrás. La gente decidió que esos señores o se comprometen o no los reciben en sus zonas. Así de sencillo. Entonces, ellos, de manera irresponsable, culpan a las autodefensas. Se limpian con nuestro movimiento y dicen que imponemos candidatos".

Pero hablamos de los líderes de quién, ¿los de las autodefensas?

"No. Los líderes autóctonos de las zonas, de diferentes partidos y tendencias. Esos líderes educados en las regiones, que conocen y sienten las necesidades de las comunidades, son los que ahora le están cobrando a la mala dirigencia política".

Hay candidatos que al ser señalados de corruptos estuvieron o están vetados por las autodefensas...

"No. En este momento nadie".

Dicho de otra manera: ¿ustedes tienen amenazado a algún candidato?

"Absolutamente a nadie. Ellos, por sí mismos, son responsables. Claro que hablamos a nombre del Bloque Metro, no de la totalidad de los movimientos de autodefensa, aunque hay identidad con otras organizaciones regionales".

Las autodefensas van a dejar hacer elecciones...

"Lógico".

¿Qué significa "lógico"?

"No sólo que somos respetuosos del sistema democrático sino que nos declaramos de acuerdo con las elecciones, para escoger gobernantes, así no sean los mejores".

Después de diez años, incluso con ese crecimiento militar desmesurado, ¿qué son las autodefensas hoy en lo político?

"Como organización estamos concebidos para integrar en ella a todos los colombianos de bien; es decir, que quieran tener un futuro con justicia social y dignidad, con paz y desarrollo. No tenemos una ideología determinada. Tenemos un ideario político: una asociación de varias ideas políticas que propenden por la libre empresa, la defensa de la propiedad privada, la defensa del sistema democrático y las libertades individuales. Para definirnos tendríamos que decir lo qué no somos: ni totalitaristas ni estalinistas ni absolutistas. Estamos abiertos a la pluralidad política. Aquí dentro, incluso, hay gente con tendencias de izquierda y socialistas. No nos encasillamos en ideologías".

Desde la otra orilla preguntarían: si hay esa amplitud para entender el país y la política, ¿quién mata a los líderes sociales, comunitarios, sindicales y militantes de izquierda? Eso suena muy bonito, de palabra...

"Pasa lo que pasa porque estamos en una guerra y muchas de las personas que las autodefensas han dado de baja no ha sido por ser líderes comunitarios, políticos o sindicalistas. Ha sido por ser actores del conflicto que cumplen funciones determinadas. En apariencia son líderes de uno u otro tipo, pero en el fondo promueven el desangre que vive el pueblo colombiano: son responsables de reclutar y fomentar la incorporación de guerrilleros, de todo eso".

Es un hecho la polarización del país. Unos creen en alcanzar la paz mediante el diálogo, otros mediante una victoria militar sobre el "enemigo". ¿Las autodefensas a qué le apuestan en las condiciones actuales?

"Le apostamos a hacer la guerra para lograr la paz. Nuestro objetivo es la paz. Pero hay que hacer la guerra porque vemos una guerrilla que, como se muestra, sólo destruye. Para iniciar la paz política, habrá que iniciar procesos nuevos de reforma, pero no por la vía del fusil sino de educación y conciencia".

Hablan de hacer la guerra por la paz, sin ninguna otra opción...

"La función de un presidente no es tanto hacer la guerra sino conducir el país hacia la paz. Pensamos que esa es su función. Entonces su decisión debe ser ganar la guerra a los violentos que iniciaron la confrontación. Eso será quitarnos también la razón de ser. No hubo voluntad de paz: la zona de distensión y el proceso de paz fueron para las Farc una manera de proyectar la guerra. El próximo presidente debe gobernar haciendo la guerra y sosteniendo la economía. Pero entendemos que toda confrontación termina en un proceso de diálogo y negociación. Antes las partes deben estar convencidas de eso, no de la destrucción física del adversario. Las Farc no están convencidas de que ellas no pueden ganar la guerra. Hay que convencerlas de que no lo podrán hacer".

Tapar el sol con las manos

Las autodefensas, de acuerdo con los cuestionamientos de la comunidad internacional y con las exigencias de la guerrilla, asumen no estar en una mesa de negociación tripartita...

"En un conflicto, cuando uno no está sentado en la mesa de negociación es porque es el plato fuerte o el postre; es decir, lo están negociando a uno. Es imposible pensar que se terminará felizmente una negociación del conflicto en el cual hay tres actores, pero son sólo dos los que negocian. La guerra es hoy entre tres porque la dinámica de la misma así lo impuso. Hay cosas que no concuerdan, falta una pata. Entonces, aquí no habrá solución política mientras la guerrilla y la oligarquía desconozcan su propia creación, de unos por su accionar y de los otros por su incompetencia. Al negar a las autodefensas, con autonomía y como realidad militar, política y social, ambos niegan su esencia: la insurgencia niega esa violencia que llevó a muchos colombianos a generar unas reacciones en su contra y la dirigencia niega su ineptitud y su vacío de liderazgo. Si no aceptan que somos el resultado de sus excesos y carencias no habrá solución".

¿Para ustedes es urgente comenzar acercamientos con el Gobierno o eso está sujeto a qué dinámica?

"Para nosotros no es urgente, es una urgencia para el país. Estamos en lo que estamos: el conflicto. Somos conscientes de que son procesos. Nada se da gratis. Todo se gana mediante el accionar, el convencimiento propio y el de las otras partes del verdadero papel que tenemos. No tenemos urgencia de que se nos llame a negociar ni que se nos haga partícipes del proceso de paz. La urgencia de alcanzar la paz no sólo es nuestra sino de todo el país

Grupos armados, de la ideología a la droga

06/04/2003 :: El colombiano - Colombia
Grupos armados, de la ideología a la droga

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• En proceso de paz con Auc se correría el riesgo de legalizar narcos.
• ONU rechazó pedido para que acompañara plan de paz con ilegales.
• Autodefensas no se consideran terroristas internacionales.

Por José Guillermo Palacio
Montañas Nordeste antioqueño

Rodrigo, o Doble Cero, así conocen en 45 municipios del Nordeste, Magdalena Medio y Oriente antioqueño al comandante del Bloque Metro, grupo armado que aunque fue creado por las Autodefensas Unidas de Colombia, ahora se aleja de la misma por considerar que buena parte de la estructura de su organización madre está sustentada en el poder del narcotráfico.

El distanciamiento se da también en los niveles político y militar. De hecho, Rodrigo sostiene que ha habido choques armados entre sus unidades y otros bloques de las Auc en las calles de Medellín.

Doble Cero no duda al momento de calificar a las organizaciones armadas. Si antes eran distanciamientos ideológicos, hacia futuro las diferencias las definirá la frontera del narcotráfico. Habrá narcos de derecha e izquierda, sostiene.

El posicionamiento del Bloque Metro en los territorios que ahora maneja ha estado enmarcado en una dura campaña que ha costado la vida y el desplazamiento a numerosos campesinos, que en el pasado soportaron la presión de las guerrillas de las Farc y el Eln.

Rodrigo interpreta esto como una consecuencia de la guerra colombiana, "que es la peor guerra que pueda padecer una sociedad en la cual todos los actores le apuestan al control político de la población".

Según el comandante Doble Cero, Naciones Unidas, de manera diplomática, rechazó una propuesta del presidente Uribe para que acompañara el proceso de diálogo con las Auc. En el tema de los diálogos advierte que, legalizar las Auc, como se pretende hacerlo se podría correr el riesgo de legalizar buena parte de los narcos que ahora se camuflan en el poder de las organizaciones armadas.

De su apuesta por la paz, su calificación como terroristas internacionales, las fumigaciones, la nueva estrategia guerrillera, el narcotráfico, la participación de Estados Unidos en el conflicto colombiano y del plan de seguridad democrática hablamos con esta fuerza.

La paz
Ustedes presentan la búsqueda de la paz como tema estructural de su existencia como organización armada. ¿En este momento el Bloque se prepara para la paz o para la guerra?
"Infortunadamente el momento actual y la dinámica que tiene el conflicto exigen el mantenimiento de una estructura de guerra, sin que ello implique para nosotros el abandono de la búsqueda de alternativas en pro de una solución política al conflicto".

¿Cuáles serían esas alternativas?
"En medio de la confrontación se debe trabajar por la madurez política de los actores del conflicto y de todos los estamentos de la sociedad civil para llegar al convencimiento de que la guerra no nos conduce por senderos de progreso y desarrollo, y encontrar soluciones que nos ayuden a salir de estas crisis. Esas alternativas tienen que salir de la misma dinámica del conflicto, no seré yo quien tenga las palabras mágicas para decir cual es la solución".

La semana pasada el presidente Uribe les pedía un chancecito a las Farc, estaría el Bloque Metro dispuesto a darle ese chancecito al país?
"Lamentablemente las guerrillas son determinadoras del conflicto, en sus manos está el dar o no chances al país. Nosotros como Bloque Metro pensamos que no estamos en condiciones de influir en el desescalamiento del conflicto".

El Gobierno de alguna manera da estatus político a las Auc, su organización madre, e inicia diálogos en busca de una salida política a la crisis. ¿Qué los aleja a ustedes de ese diálogo?
"Primero: La reforma que le hicieron a la Ley 418 para que no se necesitara el prerrequisito de estatus político para negociar con organizaciones armadas ilegales, de alguna forma, hace que el Gobierno, al tener como ley marco del acercamiento con las autodefensas a esta ley, no esté reconociendo el estatus político de las autodefensas, como de la misma forma no se le puede reconocer estatus político al narcotráfico y a otras organizaciones delincuenciales. La razón fundamental para que nosotros como bloque no estemos sentados en la mesa de exploración con el Gobierno es porque consideramos que como está diseñado el esquema de paz negociada del gobierno de Uribe no es un esquema que busque la conciliación nacional ni la obtención de una paz duradera, sino que es un proceso enmarcado dentro de una ley de sometimiento a la justicia, que solo llevaría a un desescalamiento temporal del conflicto, mientras se someten algunos combatientes arrepentidos o derrotados, y que luego se vería afectado el equilibro estratégico en detrimento de las muy ya menguadas condiciones de vida de la población".

Entonces, ¿cuál es su propuesta a la sociedad colombiana en pro de un proceso de paz?
"Nosotros propondríamos que crearan un ente que comience a trabajar en un diagnóstico serio e imparcial sobre las causas políticas, económicas y sociales que han llevado al país a la actual crisis y que este ente, así mismo, comience a buscar alternativas dentro de la sociedad civil y dentro de los actores del conflicto armado para buscarle soluciones a esto".

De su respuesta sobre los diálogos con las Auc, uno puede concluir que dialogar en esas condiciones puede amarrar el riesgo de legalizar buena parte del narcotráfico...
"Para nadie es un secreto que en un alto porcentaje las Auc están bajo el mando y el control de carteles del narcotráfico. Uribe a lo que le apuesta es a desmovilizar en forma no violenta a un gran número de personas que, sin darse cuenta, terminaron defendiendo un fenómeno como el narcotráfico. Esto en sí implica graves riesgos de institucionalizar la corrupción del narcotráfico en algunos sectores, pero nosotros creemos que el Gobierno es consciente de ello".

Pensar en una desmovilización negociada de los combatientes de las Auc es casi un imposible, sin el acompañamiento internacional. ¿Ha habido algún tipo de interés o aceptación de Naciones Unidas para acompañar este proceso?
"El gobierno de Uribe solicitó el acompañamiento de las Naciones Unidas para el proceso de sometimiento a la justicia de las Auc. Este foro internacional, muy diplomáticamente, declinó esa invitación, por considerarla, según ellos, innecesaria ya que la Iglesia estaba cumpliendo esta función y que con ello era suficiente".

¿Pesó en tal decisión la declaratoria de terroristas que de ustedes hizo el departamento de Estado?
"Primero, habría que aclarar que la declaratoria como terroristas internacionales que hace el Departamento de Estado de Estados Unidos, al incluirnos en su lista como autodefensas terroristas, se debió más a presiones de organizaciones de derechos humanos y del mismo gobierno colombiano, en el contexto de las negociaciones con las Farc en el gobierno pasado, y a las cuales el gobierno de Estados Unidos brindó todo su apoyo. Ahora, si miramos detenidamente, las Autodefensas no cumplen los requisitos exigidos por el gobierno de Estados Unidos para incluirnos en su lista".

De todas formas a ustedes se les responsabiliza de actos como genocidio, desplazamiento forzado y otras acciones calificadas como terroristas...
"Indudablemente estos actos de desplazamiento forzado que se dan dentro del conflicto armado, si se miran detenidamente bajo la óptica de definición del término terrorista, sí son actos de terrorismo, pero de acuerdo con la famosa lista, ésta se refiere al carácter de terrorismo internacional.

Nosotros como Bloque Metro siempre hemos mantenido una actitud muy crítica sobre este problema de desplazamiento forzado y esta fue, de alguna forma, una de las razones que nos llevaron a distanciarnos del resto de las Auc".

domingo, septiembre 09, 2007

BLOQUE METRO WIKIPEDIA

Bloque Metro

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El Bloque Metro fue una estructura paramilitar colombiana vinculada a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) de Carlos Castaño y que operó en el nororiente antioqueño entre 1997 y el 2003. Su líder fue Carlos Mauricio García Fernández, alias “Doble Cero”, “Rodrigo Franco” o simplemente “Rodrigo”. Esta organización no se sumó al proceso de desmovilización y sus más de 1000 integrantes fueron combatidos y luego subsumidos por el Bloque Cacique Nutibara de Don Berna.

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En el origen de las autodefensas en Medellín [editar]

El Bloque Metro fue una organización contrainsurgente típicamente rural que intentó desarrollar una estrategia territorial copiando el modelo de urbanización desarrollado en el Valle de Aburrá por las guerrillas del ELN y las FARC durante toda la década de los noventa. Sin embargo, desarrolló una modalidad de subcontratación con organizaciones de alta capacidad operativa como la banda de la Terraza, que para finales de los años 90 se había convertido en el centro de coordinación de una parte importante de la delincuencia en la ciudad. Pero también se apoyó en algunas de las cooperativas de seguridad “CONVIVIR” existentes en la ciudad y desarrolló una estrategia de guerra orientada, en primer lugar, a golpear, aniquilar o absorber a los grupos milicianos. En segundo lugar, a someter a algunas de las bandas delincuenciales presentes en la ciudad. El grupo paramilitar respaldado por el Bloque Metro surgió como una fuerte presencia militar en Medellín a partir de 1998. Para el año 2000, había captado a muchas de las bandas criminales de la ciudad y para el 2001 era el grupo paramilitar dominante de la ciudad.

¿Quien fué Rodrigo Doblecero?' [editar]

Carlos Mauricio García Fernández nació en medellín en un hogar de clase media. Fué formado por los padres jesuítas en el tradicional colegio de San Ignácio de Loyola, donde cursó toda su educación. Ingresó a la Escuela militar de cadetes "JOSE MARIA CORDOVA" del ejercito colombiano, siendo uno de los mejores oficiales de su curso. Eligió el arma de Infantería. Durante su vida militar, siempre en zonas de combate, se formó en la contraguerrilla como "Lancero" y por sus meritos realizó cursos en la "Escuela de las Americas" de el ejercito de los Estados Unidos, donde también estudió en Fort Benning, Georgia las tecnicas contraguerrilleras de los "Green beretts" o boinas verdes, unidad de fuerzas especiales antisubversivas del U. S. ARMY. Realizó cursos de inteligencia y contrainteligencia y manejo avanzado de armamentos y explosivos tambien en los estados unidos. Se retiró del ejercito colombiano por voluntad propia en 1988, descepcionado por el manejo politico que le dió a la guerrilla el gobierno de Belisario Betancur que apabulló a los militares y potencializó a las guerrillas de las Farc, al M19, al EPL y al ELN, siendo el detonante de su frustración militar la toma del palacio de justicia por parte de la guerrilla del M19 y los narcotraficantes dirigidos por Pablo Escobar y el asesinato en dicha toma de varios magistrados a quien conocía y apreciaba por nexos familiares. Durante su vida militar realizó estudios de derecho en la universidad militar Nueva Granada y los concluyó en la Universidad de Antioquia. Nunca ejerció como abogado.

Ante el avance del cartel de medellín y su alianza con la guerrilla del M19 y posteriormente con el ELN y ante la evidencia que los metodos convencionales de las autoridades contra la organización de Pablo Escobar no tenían probabilidades de exito, García se sumó a un movimiento denominado "perseguidos por Pablo Escobar" o PEPEs quienes fueron un factor determinante en el desverebramiento del cartel de medellín.

En vista del exponencial crecimiento de las guerrillas en colombia, y la ineptitud de las autoridades colombianas para someter este fenómeno delincuencial, prefirió optar por la defensa legitima y sumarse a los comienzos de una incipiente organización de autodefensa que se comenzó a conocer como AUTODEFENSAS CAMPESINAS DE CORDOBA Y URABÁ ACCU, entonces orientada por Fidel Cataño Gil, donde desde su llegada las disciplinó y estructuró como un pequeño ejercito antisubversivo e introdujo la formación militar, redactando los estatutos de las Accu y siendo el fundador e instructor de la primera escuela de autodefensas antisubversivas en colombia, con regimen interno y estructura militar, destacandose por introducir el tema del DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO en el campo de las autodefensas. Fué el gran ideologo y estratega del movimiento politico militar de autodefensas campesinas y siempre tuvo en sus objetivos una negociación de paz con el gobierno colombiano, una vez se sometiera a la guerrilla. Siempre se reconoció como Autodefensa y rechazó el termino "paramilitar" pues actuaba por sus propias convicciones y en legitima defensa y no como instrumento de una guerra sucia.

Doblecero rechazaba por principio el narcotráfico pues había visto lo que hizo este fenomeno con las primeras autodefensas de Puerto Boyacá, que terminaron convertidas en bandas de sicarios al servicio de los narcotráficantes y por tanto se opuso ferreamente a la narcotización del movimiento de autodefensas, pues creia que le hacia perder los ideales y por tanto legitimidad a la lucha antisubversiva, asi esta fuera ilegal. Por tal razón su grupo politico militar de autodefensas campesinas "BLOQUE METRO" no hizo parte de las Autodefensas Unidads de Colombia, AUC,lo que exacerbó aun más el odio que sentían los narcotraficantes por él, los narcoparamilitares y sectores corruptos de las fuerzas armadas.

Por tal razón y a vista de las autoridades se unieron los delincuentes mas peligrosos del pais, integrantes del sector conocido como el NarcoParamilitarismo: Salvatore Mancuso,de las AUC Don Berna, dueño de la Banda de la terraza o BCN , Carepollo del bloque Bananero,Macaco ,Julian Bolivar, Cuco y Ernesto Baez dueños del Bloque Central Bolivar y Vicente Castaño, tambien narcotraficante y dueño de varios bloques en un consorcio criminal que aliado con sectores corruptos de las fuerzas militares comenzaron una cruzada militar para exterminar el Bloque Metro y asesinarlo.

La posición ambigua y temerosa asumida por Carlos Castaño, comandante de las ACCU, frente a la guerra con Rodrigo fué determinante para que fuera asasinado, pues nunca quiso aderirse abiertamente al narcoparamilitarismo y rechazar a Doblecero y su estructura militar. Carlos Castaño fué asesinado por un comando armado del grupo de las AUC Y BCB que enfrentaba al Bloque Metro el 12 de abril de 2004 en arboletes, Antioquia.

Finalmente consiguieron su objetivo en medio de una guerra en el oriente y nordeste de antioquia, que arrojó al menos 500 combatientes muertos, cientos de civiles desplazados y toda la región asolada por las hordas de las AUC.

CARLOS MAURICIO GARÍA FERNANDEZ, mas conocido como Rodrigo Doblecero fué asesinado el 28 de mayo de 2004 en la ciudad de Santa Marta, Colombia por sicarios de las Autodefensas Unidas de Colombia.

 

Fuego cruzado [editar]

Sin embargo, Rodrigo representaba claramente el ala más política del movimiento contrainsurgente, mas aun habiendo sido él mismo oficial del ejercito, , y por eso no iba a permitir que se antepusieran los intereses del narcotráfico. Siempre denuncio que las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) habían vendido bloques enteros de la organización - con hombres y armas - a los narcotraficantes, que los utilizaban para proteger su negocio y no en la lucha contra los grupos armados de izquierda.

Aún cuando el Bloque Metro se había posicionado fuerte en distintos barrios, no tenía el control total, ya que aún quedaban muchas estructuras armadas autónomas de bandas delincuenciales e insurgentes. Castaño también fue víctima en ese entonces un dilema que Rodrigo no pudo resolver; efectuar un desarme cuando la guerrilla no lo estaba haciendo y que los únicos beneficiados fueran los grupos vinculados al narcotráfico.

En el contexto de la guerra contrainsurgente de las AUC libraban en todo el país, la salida que se le buscó al fracaso del Bloque Metro fue el de concederle una franquicia a otra estructura con capacidad de establecer un proyecto más o menos hegemónico de control social en la ciudad

Es así como en el 2001 nació el Bloque Cacique Nutibara (BCN), bajo el mando de Diego Fernando Murillo alias “Adolfo Paz” y conocido en el mundo del narcotráfico como “Don Berna”. Su llegada parecía el camino más eficaz para responder al reto de la urbanización del conflicto y disputar la hegemonía sobre Medellín a la alianza guerrillera y miliciana que se estaba forjando contra las autodefensas.

El costo de oponerse a la desmovilización [editar]

Cuando comienza el proceso de negociación de las AUC para lograr la desmovilización de sus combatientes, el Bloque Metro fue uno de los pocos que se opusieron tenazmente. Castaño, que había sido uno de los padrinos del bloque no tuvo mas opción que restarles su apoyo. Seria el mismo Rodrigo quien señalaría el 27 de mayo del 2003:” La propuesta de ultimátum está basada en que el Bloque Metro es un obstáculo para los proyectos estratégicos de las AUC y el Bloque Central Bolívar".

El paramilitar agregó que el bloque principal de las AUC encabezado por Carlos Castaño y Salvatore Mancuso y el Bloque Central Bolívar le advirtieron que "si en una fecha determinada nosotros no entramos en un proceso de desmovilización con el gobierno, paralelo al de ellos, se desatará una guerra total o de aniquilamiento”.

Fue precisamente en esa época que se rodó en barrio La Sierra un documental homónimo de la periodista colombiana Margarita Martínez y el estadounidense Scott Dalton y que relataba la historia de dos jóvenes involucrados en los enfrentamientos entre el Bloque Metro y el Cacique Nutibara. 'Doble Cero' era el jefe paramilitar de ese entonces en el barrio La Sierra, y fue él mismo quien les dio permiso para ingresar.

Durante Julio del 2003 el Alto Comisionado para la Paz manifestaría asimismo: “El Bloque Metro si ha estado por fuera, el Bloque Metro es un grupo muy pequeño que no tiene más de 400 hombres, opera en la zona de Medellín y Antioquia y lamentablemente su dirigente, su jefe...una incomprensión histórica del proceso se ha opuesto de manera radical a esta negociación, nosotros esperamos que entre en razón, que Dios le toque su corazón, que él deje su dureza y que finalmente entre también en este proceso.”

Las contradicciones entre el bloque Metro y las estructuras del bloque Cacique Nutibara lograron el repliegue total del primero y la expansión del segundo: “...ha salido victorioso el bloque Nutibara que consiguió hacia finales del 2003 el repliegue total del bloque Metro en zona rural del municipio de San Roque. Hasta este municipio del nordeste antioqueño, llegaron en septiembre casi 2.000 hombres de los bloques Central Bolívar (BCB), Cacique Nutibara y Calima a desalojar a los integrantes del Bloque Metro, que llegaron a estas tierras en 1997”.

Después de la derrota [editar]

Derrotado en el nordeste antioqueño por los hombres de Vicente Castaño (El Profe), Diego Fernando Murillo (Don Berna) y de Carlos Mario Jiménez (Macaco), además de una ofensiva del ejército oficial, Doble Cero consideró la posibilidad de recibir protección del gobierno de los Estados Unidos.

La calma comenzó cuando parte de los integrantes del Bloque Metro de las AUC, terminó en las filas del Bcn, entre 2002 y 2003. Aquellos que no se desmovilizaron con el Bloque Cacique Nutibara lo hicieron luego con el Bloque Central Bolívar o el Bloque Héroes de Granada.

A fines de mayo Carlos Mauricio García muere acribillado en Santa Marta con 5 balas en la cabeza. Doble Cero, que contaba 39 años, fue sepultado en un cementerio de Medellín, capital del departamento de Antioquia.

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miércoles, agosto 15, 2007

Die Korruption - von der Normalitaet zur Anormalitaet fur Doblecero

Die politische Mitte Kolumbiens distanziert sich sowohl von der extremen Rechten, als auch der revolutionaeren Linken und versucht nationale Interessen zu wahren, welche sich nicht zuletzt gegen den Hegemonieanspruch der USA wenden. Diese Position hat sie mit der Linken Kolumbiens gemein, wenn auch deren Strategie zur Wahrung nationaler Interessen von dialektischer Natur sind und den Klassenkonflikt nicht ausser acht lassen.

Deshalb sind ohne Kenntnis des Verfassers, viele Texte nicht klar in politische Stroemungen einzuordnen, da die reine Nennung politischer und wirtschaftlicher Tatsachen, keine genaue Zuordnung zulaesst. Dieser Umstand fuehrt zur weiteren Verwirrung in dem ohnehin komplizierten Konflikt.

Dieser Text ist ein interessantes Dokument, da es die Verwicklung des Drogenhandels mit der Regierung Kolumbiens beschreibt. Es stammt von einer paramilitaerischen Organisation, der "Bloque Metro", welche mit dem "Bloque Nutibar" konkuriert. "Bloque Metro" zahlt Schutzgelder an die Armee, ein Umstand der klar macht, wie gewalttaetig Konflikte innerhalb paramilitaerischer Strukturen ausgetragen werden.

Auch bestaetigen diese Zahlungen, Verbindungen paramilitaerischer Strukturen zum Militaer, welche von Menschenrechtsorganisationen wie Human Rights Watch bestaetigt werden. Mediale Strategie dieser Gruppe ist es, sich eine Basis aus der politischen Mitte zu sichern.
Gleichwohl gibt dieser Text einen interessanten Einblick in interne Machtkaempfe paramilitaerischer Gruppen.


AUTODEFENSAS CAMPESINAS – BLOQUE METRO


Die Korruption - von der Normalitaet zur Anormalitaet

Die Voelker, die ihre Geschichte nicht kennen sind dazu verurteilt, sie zu wiederholen.

Wahrscheinlich wussten Sie das schon oder Sie ahnten es, wie ein Grossteil der Bewohner Medellíns. Einen kleinen Teil der Bewohner interessiert das nicht, oder sie meinen, dass die Sachen gut sind so wie sie sind; oder wie der Grossteil der Bewohner Medellíns, diejenigen, die zur Mittel- oder Unterschicht gehoeren oder die in den Armutsguerteln rings um die Stadt leben, die dies mit Resignation hinnehmen. Sie wissen, dass das Hinterfragen dieses Zustandes den Tod bedeuten kann, das Anzeigen bei den Behoerden dem Ruf nach dem Henker gleichkommt und haben sich deshalb entschlossen, wie gehabt weiterzumachen. …

Die historische Unfaehigkeit und das Fehlen von Fuehrunsqualitaeten der regierenden politischen und oekonomischen Klasse zusammen mit ihrem Verstaendnis von Macht, die zugelassen haben, dass die politischen Gewohnheiten in Kolumbien als gemeinsamen Nenner Korruption und Vetternwirtschaft haben, die Aufteilung der Buerokratie und der Vertraege mit dem Staat, als ob diese eine Beute waeren, haben zur Entwicklung der kolumbianischen Krise gefuehrt und zu ihrer Verschaerfung bis zu dem Punkt, an dem wir heute stehen. Als ob dies noch nicht genug waere, haben sich Phaenomene wie der Drogenhandel entwickelt, die die Spirale von Gewalt und Korruption verstaerken und unsere Gesellschaft nach unten ziehen. Dank des Drogenhandels bluehen auch Phaenomene wie die Guerrilla, die in diesem Zustand Stoff fuer Reden und Rechtfertigungen findet und diese Anarchie ausnutzt, um ein Projekt der Machtergreifung durchzufuehren mittels Gewalt und Zerstoerung.

Schon in den 80er Jahren, dank der historischen Vernachlaessigung des kolumbianischen Agrarsektors durch einen Teil der herrschenden Klasse und dank der Gewalt der Guerrilla, existierte in unserer Stadt eine grosse Zahl von vertriebenen Landsleuten und es bildeten sich, was wir heute als Comunas bezeichnen. In dieser Epoche fing der Drogenhandel an und mit ihm trat eine neue Klasse von Personen in das nationale Leben; Personen, die angesichts fehlender Moeglichkeiten im Drogenhandel, in der Korruption und in der Gewalt eine Moeglichkeit des sozialen Aufstiegs entdeckten. Ausserdem erlaubte er ihnen, eine Art psychologischen Revanchismus gegen die Gesellschaft zu finden, die die Bedingungen ihrer Existenz hervorrief. Das sind die sogenannten Narcos. ...

Wir alle erinnern uns an Persoenlichkeiten wie El Mejicano, die Brueder Ochoa und Pablo Escobar, dem wir den Grossteil der Probleme verdanken, die heute in den Comunas existieren. Pablo Escobar, eine aeusserst geschickte und intelligente Person, entdeckte schnell, dass die Lebensbedingungen in den Comunas, wo Ungerechtigkeit, Armut und Ignoranz die gemeinsamen Nenner waren, ideal fuer die Rekrutierung seiner Armee waren. Dies wuerde ihm die militaerische Macht geben, die er brauchte, da er mit der Verschickung von Tausenden Kilo Kokain ins Ausland schon ein Vermoegen gemacht hatte. Auf diese Weise exportierte er einen kleinen Teil der Armut und der Ungerechtigkeit, die laut Pablo Escobar die Kolumbianer durch die Schuld der US-Amerikaner erlitten und liess sie die Gewalt und das Leiden spueren in Form der Drogenabhaengigkeit ihrer Soehne und der Jugendlichen im Ausland.
Dieses Vermoegen hatte ihm schon erlaubt, die politische Klasse Kolumbiens zu kaufen, sogar Kongressabgeordneter zu werden und sich mit Praesidenten und Expraesidenten zu duzen.
Da aber gluecklicherweise nicht alle Kolumbianer kaeuflich waren und Stimmen gegen die Narkotisierung der Politik laut wurden, die sich eisern gegen die Projekte Pablo Escobars aussprachen, brauchte Pablo die Jugendlichen der Comunas von Medellín. Er wusste, dass dort der Naehrboden fuer Ressentiments, fuer sozialen Ausschluss lagen, und dass die Jugendlichen aufgrund der sozio-oekonomischen Bedingungen Anerkennung und sozialen Aufstieg suchten. Daraus entstand die Kultur des sicariato (Auftragsmorde) und die Ersetzung der traditionellen moralischen Werte durch andere von Pablo und dem Drogenhandel aufgezwungene. Diese Jugendlichen wurden durch Pablo und die Umstaende zu Terroristen und sie wurden benutzt, um die Gegner von Pablo und dem Drogenhandel zu ermorden. … Dank dieser Morde gelang es Pablo, zeitweise den Staat und die kolumbianische Gesellschaft bis zu dem Punkt zu beugen, dass Gesetze nach Lust und Laune Pablos reformiert wurden; er wurde in einem Luxus-Gefaengnis untergebracht, dass er nach Lust und Laune verliess. Bis er den Fehler begang, ein paar seiner Verbuendeten und Komplizen im Gefaengnis „La Catedral“ zu ermorden. Damit begann der Niedergang des Imperiums von Escobar und der Aufstieg anderer Imperien.

„El negro Galeano“, einer der Gruppe der Auslieferungskandidaten und Komplize von Escobar, war eines der Opfer des Massakers von „La Catedral“. An jenem Tag begleitete ihn Ñato Berna oder Bernardo, einer seiner Vertrauensleute nicht zum Treffen, weil er den Auftrag hatte, die Ehefrau seines Chefs zum Schoenheitssalon zu begleiten. Nach dem Massaker forderte Escobar die Angestellten der Ermordeten auf, vor ihm zu erscheinen und ihm die Verstecke und den Besitz der Ermordeten zu uebergeben. Ñato Berna weigerte sich und machte sich in Itagui (einem Munizip im Sueden Medellíns) stark, wo El negro Galeano exzellente Beziehungen zur Polizei gehabt hatte. …

Ñato Berna uebernahm schnell die Fuehrung seiner Organisation. Nach der anfaenglichen Gewalt aenderte sich die Lage. Pablo musste aus seinem Hotel fliehen und es wurde ein Suchkommando gebildet, um ihn wieder einzufangen. Ñato Berna, geboren und aufgewachsen in Cartago, Valle del Cauca, nahm schnell Kontakt zum Kartell des Nordens des Valle auf und erklaerte ihnen die Situation. Diese wiederum brachten ihn in Kontakt mit ihren Geschaeftskollegen des Kartells von Cali und nach wenigen Tagen koordinierte Ñato Berna Operationen gegen das Kartell von Medellín zusammen mit Polizei und DAS.
Spaeter bildeten sich die „Pepes“, eine Kombination der Kartelle von Cali, Norden des Valle, dem Rest des Kartells von Medellín mit Ñato Berna an der Spitze, der Polizei von Medellín und der Contraguerrilla von Fidel Castaño.

Dieser adhoc gebildeten Organisation, die voellig irregulaere Methoden benutzte gelang es, die terroristische Maschinerie von Pablo Escobar zu zerstoeren und ihn zu ermorden. Danach war wieder jeder mit sich selbst beschaeftigt. Ñato Berna stieg zum authentischen Nachfolger von Pablo Escobar auf. Berna musste nicht von vorn anfangen. Er brauchte nur das Schema Escobars zu kopieren, einige seiner Fehler vermeiden, sich zum Freund der Polizei machen und ein System monatlicher Zahlungen einrichten, damit diese beide Augen zudrueckte. Warum werden, was man kaufen kann; wozu Abgeordneter werden, wenn ein paar von ihnen gekauft werden koennen und mit den restlichen Koalitionen moeglich sind?

Und er versuchte, keine Aufmerksamkeit zu erregen. Als die Zeitschrift Cambio 16 in einem Artikel Ñato Berna als Nachfolger von Pablo Escobar erwaehnte, befahl der seinen Leuten, alle Zeitschriften, die sie in Buchhandlungen und Verkaufstaenden in Medellín finden konnten einzusammeln. Da damals das Internet noch nicht existierte, kannte kaum jemand in Medellín diese Ausgabe … .

Ñato Berna lebte zufrieden in Medellín, bis seine Geschaeftskollegen von Cali und dem Norden des Valle zu Feinden wurden und in Medellín der kurz zuvor geflohene Drogenhaendler José Santacruz vom Cali-Kartell tot aufgefunden wurde.

So fing die Auseinandersetzung zwischen dem Cali-Kartell und dem des Nordens des Valle an. Seit dem Tod von Pablo Escobar dachten einige Mitglieder des Kartells des Nordens des Valle, dass es der beste Moment waere, um sich mit der Regierung zu arrangieren, die sehr dankbar fuer die „Zusammenarbeit“ in der Kampagne gegen das Medellín-Kartell war. Es war die Gelegenheit sich zurueckzuziehen, alles zu legalisieren und sich dem guten Leben zu widmen. Diejenigen des Cali-Kartells betrachteten dies als Verrat, sie meinten, es fehlte noch viel fuer einen sicheren und gluecklichen Rueckzug…. Ausserdem gab es gewisse persoenliche Streitigkeiten wegen Frauen, Eifersuechteleien, verletzter Stolz, etc..
Die Mitglieder des Cali-Kartells setzten darauf, einen Praesidenten aus ihren Reihen zu stellen; die des Kartells des Nordens meinten dagegen, besser ein niedrigeres Profil wahren und die Macht aus dem Hinterstuebchen managen. Die Diskrepanzen der beiden Kartelle setzten sich im Schosse der Nationalen Polizei fort, wo einige sich mit dem einen Kartell verbuendeten, andere mit dem anderen Kartell. So war es moeglich, dass die „Narco-Kassetten“ gefunden werden konnten, die die Anhaenger des Nord-Kartells dem damaligen Praesidentschaftskandidaten Pastrana uebergaben. Kassetten die bewiesen, dass der damalige Praesident Samper auf der Gehaltsliste des Cali-Kartells stand… .
Samper blieb nichts weiter uebrig als das Cali-Kartell mit Hilfe der besten Polizisten der Welt auseinanderzunehmen; diese besten Polizisten standen zur gleichen Zeit im Dienst des Nord-Kartells. Die US-Amerikaner lobten Serrano als besten Polizisten der Welt, sie wussten jedoch nicht welcher Welt….

Mit dem Tod von Santacruz wusste Ñato Berna, dass er offen Partei genommen hatte und dass er fuer diesen Tod verantwortlich gemacht werden wuerde. Er entschloss sich nach Urabá zu fluechten, in das Territorium von Carlos Castaño. Dort entdeckte er nach kurzer Zeit, dass in diesem Land nicht nur Fussballspieler, sondern auch Polizisten und Politiker kaeuflich waren.

Unterdessen blieb Medellín in seiner Hand mittels der Kontrolle, die er ueber die Drogenhaendler ausuebte, mittels der „oficina“ („Buero“ fuer Auftragsmorde) und seines bewaffneten Armes, der gefuerchteten Bande „La Terraza“. Diese Bande hatte er von Pablo Escobar geerbt und sie kontrollierte die restlichen Banden von Medellín durch Terror. Ihr Chef hieß Elkin Sánchez Mena. Ihn kontrollierte Ñato Berna durch seine Delegierten, zwei in der nordoestlichen Comuna von Medellín als Fabio Orión und Careguallo oder „El Pastuso“ bekannte Ex-Polizisten. Die beiden waren die Mittelsmaenner zwischen „La Terraza“ und Ñato Berna. Sie zogen die Ñato Berna zustehenden Zahlungen ein fuer die Erlaubnis an die Bande „La Terraza“, spektakulaere Ueberfaelle auf Banken, Einkaufszentren, Geldtransporte, etc. durchzufuehren. Sie waren ebenso fuer viele Auftragsmorde in Kolumbien verantwortlich, wie sie spaeter selbst einem regionalen Nachrichtensender erzaehlten.

Unterdessen waren die Comunas von Medellín Niemandsland. Die Guerrilla hatte in den meisten die territoriale Kontrolle uebernommen und in den uebrigen bewegten sich unzaehlige Jugendbanden zwischen Drogenabhaengigkeit und der Angst vor der perspektivlosen Zukunft, vor Arbeitslosigkeit, Hunger und Armut. Delinquenz und Gewalt funktionierten als Ventile, alle gegen alle ohne logischen Grund.
Das war es, was wir als Bloque Metro beobachteten und deshalb entschlossen wir uns, in den Barrios aktiv zu werden und einen Prozess der politischen Bewusstseinsarbeit einzuleiten, der die Jugendlichen dazu befaehigen wuerde, zu Protagonisten ihrer Zukunft zu werden, nach Alternativen zu suchen und beim Staat ihre Rechte einzufordern, damit in der Stadt soziale Investitionen getaetigt werden wuerden und die politische Klasse sich nicht mittels der allgemein verbreiteten Korruption die Gelder aneigne.

Anfaenglich waren diese Prozesse sehr erfolgreich und die Auseinandersetzungen zwischen den Jugendlichen der Comunas hoerten auf. Die Bewusstseinsarbeit ueber die nationale Realitaet und ueber die Loesungssuche machte Fortschritte.

Gleichzeitig entwickelte sich der Drogenhandel. Ñato Berna investierte seine Millionengewinne in Tausende von Hektar des besten Landes im Valle de Sinú. Mit der Bezahlung von ganzen Bloecken der Autodefensas konnte er seine Latifundien und seine Geschaefte verteidigen. Er merkte, dass er damit Herr ueber alle Autodefensas werden koennte und vom Drogenhaendler zum angesehenen paramilitaerischen Kommandanten. Das gab ihm mehr Status und politische Legitimitaet mit Blick auf zukuenftigen Rueckzug und Legalisierung.

Der Neger Elkin Sánchez Mena, Chef von „La Terraza“ fuehlte immer mehr Ressentiments angesichts dessen, dass seine Freunde der „oficinas“ von Envigado, Sabaneta, Itagui und La Estrella (Medellíns benachbarte Munizipien) relativ leicht zu viel Geld kamen, waehrend er und seine Bande diskrimiert wurde, weil sie aus den Comunas stammte und sich ihr Geld mit riskanten Ueberfaellen verdienen mussten. Und mit „heissen“ Auftraegen wie dem Mord an Staatsanwaelten, die sich nicht von Ñato Berna kaufen liessen.
Das erzaehlte er Fabio Orión, und dieser erzaehlte es Ñato Berna. Letzterer half ihnen daraufhin mit einer Lieferung von Drogen fuer das Ausland. Alle Mitglieder von „La Terraza“ und den mit ihnen alliierten Banden verkauften ihre Motorraeder und Schmuckstuecke und trugen das Geld fuer den Kauf der Drogen zusammen. Die Verschickung war erfolgreich. Nach 2 Monaten erhielt jeder die eingesetzte Summe multipliziert mit drei. Es gab Feste in Manrique und in fast der gesamten nordoestlichen Comuna. Endlich erkannte Ñato Berna sie als wichtig an.

Aber Elkin Sánchez war ehrgeizig und nach ein paar Monaten forderte er Fabio Orión auf, Ñato Berna mitzuteilen, dass das Geld alle war und dass er nicht betteln gehen wuerde, um Limonade trinken zu koennen. Orión reiste nach Urabá und erklaerte Ñato Berna die Situation. „La Terraza“ entglitt ihrer Kontrolle und forderten die direkte Kontrolle ueber eine Route des Drogenhandels und eine eigene „oficina“.
Ñato Berna wusste, dass im Drogenhandel, in der Gewaltausuebung und in der Korruption die Macht total sein muss und dass man keine Nebenchefs hochkommen lassen sollte. Ñato Berna liess Elkin Sánchez mitteilen, dass er ihnen eine Route uebergeben wuerde, aber dass sie alles Geld zusammenbringen sollten, das sie auftreiben koennten fuer die Verschickung. Alles andere wuerden sie persoenlich bereden.
In der Comuna begann wieder der Verkauf von Motorraedern, Autos, Schmuckstuecken und Ueberfaelle, um das Geld zusammenzubringen. Aber es kam nicht zur Verschickung. An dem Tag, als Elkin Sánchez mit allen seinen Vertrauensleuten nach Córdoba reiste, um das Geld zu uebergeben und die Details festzulegen, wurden sie in einem Hinterhalt ermordet.

Fabio Orión uebernahm daraufhin die Kontrolle ueber den Rest von „La Terraza“. Ein paar, die sich verraten fuehlten und sich nicht in die neue Struktur eingliedern lassen wollten, wurden mitleidslos von der neuen Struktur und der Polizei von Medellín verfolgt und ermordet; nicht ohne vorher ihre Spur des Narcoterrorismus zu hinterlassen mit den Bomben im Einkaufszentrum El Tesoro und im Parque Lleras, die sie als Eigentum von Ñato Berna ansahen.

Auf diese Weise verwandelt sich „La Terraza“ in eine neue Struktur, die das bei Ñato Berna und Fabio Orión in Urabá Gelernte in neuen politischen Strukturen umsetzt. Aber im Wesen bleiben sie, was sie waren. Es entsteht der Bloque Cacique Nutibara als eine politische, militaerische und wirtschaftliche Filiale des Drogenhandels.

Ñato Berna verlor keine Zeit in Urabá. Nach und nach kaufte er das Gewissen der Kaeuflichen und plazierte seine Freunde des Kartells des Nordens des Valle in einflussreichen Stellen. So erlangte er die Kontrolle ueber den Bloque Pacífico, den Bloque Calima, ueber die Haelfte des Bloque Libertadores del Sur, ueber den Bloque Tolova und den Bloque Cacique Nutibara oder La Oficina (alles paramilitaerische Verbaende).
Jeder einzelne dieser Bloecke hat eine klar definierte Aufgabe: der Bloque Calima soll seine Freunde im Norte del Valle beschuetzen; der Bloque Pacífico die Drogenhandelsrouten kontrollieren, die ausgehend von der Pazifikkueste zwischen Bahía Solano, Pizarro und Buenaventura nach Mexico oder Guatemala ausgerichtet sind; der Bloque Libertadores del Sur soll die gesamte in den Departamentos Putumayo und Nariño produzierte Coca entgegennehmen, um sie zu verarbeiten und durch den Panama-Kanal nach Europa oder Asien zu verschiffen; der Bloque Tolova soll die Coca-Kulturen im Sueden von Córdoba schuetzen, die Fabio Orión zusammen mit dem Buergermeister des Munizips Valencia, Mario Prada gehoeren und der Bloque Cacique Nutibara schliesslich soll jedweden linken oder rechten Oppositionellen aus Medellín vertreiben und die totale territoriale und politische Kontrolle ueber die Stadt gewinnen, um so letztendlich die Sicherheitsorgane des Staates kontrollieren zu koennen mittels Korruption, Einschuechterung oder politischer Kontrolle ziviler Autoritaeten. Damit sollen die Bedingungen geschaffen werden, dass Ñato Berna aus seinem „Exil“ in Córdoba zurueckkehren koennte.

Ñato Berna hatte dieses Exil aus zwei Gruenden gewaehlt: zum einen wegen der Auseinandersetzungen mit dem Cali-Kartell, aus denen sie dank der Unterstuetzung der besten Polizisten der Welt als Gewinner hervorgingen; zum zweiten wegen der Auseinandersetzungen mit seinen Ex-Mitarbeitern von „La Terraza“, die sie mit Unterstuetzung der besten Polizisten Medellíns bekaempfen konnten. Dann kamen ihm auch noch die Terroristen von FARC und ELN, der Comuna 13 und San Cristobal in die Quere, die gewaltsam diese Sektoren eingenommen hatten und Don Ñato Berna in seinem strategischen Korridor stoerten. Diesen Korridor hatte er sorgfaeltig vorbereitet, um sich zwischen seinen Erholungsfincas in Sopetrán und Santa Fe de Antioquia zu bewegen; von diesen fincas konnte er per Hubschrauber oder Kleinflugzeug in den Norte del Valle und Sur de Córdoba fliegen oder nach Medellín.
Fuer seine Sicherheit kaufte er vor kurzem fuer einige Millionen den Bloque Occidente und Bloque Suroeste der AUC. Deshalb nimmt in diesen Regionen der Coca-Anbau schnell zu.

Ñato Berna merkte bald, dass der Bloque Metro sich in seine Angelegenheiten einmischte und dass unser Eindringen in die Comunas die Uebernahme seiner Macht bedeutete, welche in dem Masse abnahm, wie die Jugendlichen immer weniger gewillt waren, sich in den Dienst des Drogenhandels und der Auftragsmorde zu stellen.
Die Situation in der Comuna 13 wurde unhaltbar. Nicht nur fuer die Autoritaeten, die keinen Zutritt hatten, sondern auch fuer ihre Bewohner, die von Guerrilleros und Milizionaeren einem Terror-Regime unterworfen wurden, das jegliche Mobilitaet der Bevoelkerung kontrollierten, das die Bewohner zwang, Guerrilleros zu beherbergen und zu verkoestigen. … Viele dieser Familien nutzten die konstanten Gefechte mit den staatlichen Sicherheitskraeften, um in die Sektoren von San Cristobal und Belén Aguas Frías zu fluechten, wo sich die Vorhut des Bloque Cacique Nutibara befand und den Treibstoff der Pipeline Medelllìn-Cartago raubten.
Ihr Kommandant ist der „Neger Elkin“, ein reuiger Guerrillero des EPL, der zum Kommandanten aufgestiegen war, weil er in dreimonatigen Gefechten in den Barrios Paris und 12 de Octubredie die beruehmte „Bande von Frank“ zerschlug, unterstuetzt durch die Transporteure des Barrio Paris und die Polizei von Medellín. Kaempfe, die etliche Tote unter den Busfahrern und den Bandenmitgliedern zurueckliessen. Nach dem Sieg wurde die „Steuer“, die die „Bande von Frank“ von den Bewohnern verlangte, um die Haelfte verringert.
Elkin holte von den desplazados (Vertriebenen), die in seine Sektoren kamen, alle Informationen ein und ueberzeugte sie, als Fuehrer und Informanten einer moeglichen Operation in der Comuna 13 zu dienen. Dasselbe passierte mit den Ueberlaeufern der Milizen, die auf die Versprechungen von finanzieller Belohnung hofften, die die Mitglieder des Bloque Cacique Nutibara an sichtbaren Stellen als Graffiti hinterliessen.
Mit all diesen gesammelten Informationen nahm Fabio Orión Kontakt zu seinen Freunden von der Polizei auf und erklaerte ihnen, wie sie in einer gemeinsamen Operation die Comuna 13 erobern koennten, die Guerrilla vertreiben und wie allmaehlich der Bloque Cacique Nutibara die Kontrolle uebernehmen koennte, wie es dann tatsaechlich auch geschah. Anfangs sollte die Operation „Nutibara“ heissen. Das aber war zu offensichtlich, so dass sie „Operación Orión“ genannt wurde, zu Ehren Fabio Orións.
Nach der Operation hat der Bloque Cacique Nutibara die Kontrolle in der Comuna 13 uebernommen. Fuer die Polizei ist das besser als vorher, da die neuen Milizionaere, die dieselben wie immer sind nur jetzt auf der anderen Seite stehen, die Polizisten nicht mehr angreifen, sondern ihnen nun die zustehenden Zahlungen zukommen lassen. Und die Polizei kann sich in der Zone wie nie zuvor bewegen. Fuer die Bewohner hat sich die Situation nicht sehr veraendert. Die neuen Chefs fangen an sich zu raechen oder stellen ihre willkuerlichen Regeln auf. Der einzige Unterschied ist, dass es keine Gefechte mehr gibt und auch keine Toten in den Strassen. Heutzutage werden Verdaechtige in Autos mitgenommen und nie mehr gesehen. Oder sie werden mit Messern ermordet, damit es wie ein Streit oder ein Ueberfall aussieht. So schaden sie dem Image von General Gallego nicht. Die Verschwundenen tauchen in den Statistiken nicht auf und Gallego kann den Erfolg seiner Operación Orión vorweisen.
Wenn die Operation fuer Gallego ein Erfolg war, so war sie es umso mehr fuer Ñato Berna. Endlich konnte er sich und seinen Freunden von den AUC, wo sie ihn als Adolfo Paz kennen, beweisen, dass er ein Antisubversiver ist. Nach so vielen Jahren konnte er endlich rechtfertigen, weshalb er innerhalb der AUC den Posten eines Generalinspekteurs innehat.

Nachdem die Kontrolle der Comuna 13 konsolidiert war, wurde die nordoestliche Comuna zum neuen Ziel. Dort hatten sie, nach gemeinsamen Operationen mit Polizei, Staatsanwaltschaft und DAS eine teilweise Kontrolle der Banden und Gruppen erreicht; dies auch mittels der Formel: entweder nimmst du Geld von mir und arbeitest fuer mich, oder wir erschiessen euch. Die Kontrolle fehlte ihnen nur noch in den Sektoren, wo politische und ideologische Kriterien stark waren.

Wir als Bloque Metro, auch wenn wir im Augenblick eine Minderheit sind, widersetzen uns und werden uns wegen des Drogenhandels immer der Kontrolle der AUC widersetzen... .
Wenn die Bedingung fuer die triumphale Rueckkehr von Ñato Berna nach Medellín die voellige Ausrottung derjenigen Jugendlichen ist, die den gemeinsamen Uebergriffen von Polizei und Cacique Nutibara Widerstand leisten, nun, dann soll er bleiben, wo er ist. Denn sie koennen unsere Jugendlichen aus ihren Haeusern zerren, sie ermorden, verschwinden lassen, einsperren, vertreiben, oder was immer sie noch mit ihnen machen wollen; aber ihre Widerstandskraft,gegen den Drogenhandel, verkoerpert in Ñato Berna und dem Bloque Cacique Nutibara, wird jeden Tag groesser.

Die Allianz von Bloque Nutibara, Polizei, DAS und Staatsanwaltschaft stammt aus der Zeit post-Escobar. Ñato Berna hat sich immer damit gebruestet, dass diese Institutionen fuer ihn arbeiten; heutzutage, sagt er, zahlt er mehr als 1.000 Millionen Pesos monatlich als Gehälter, abgesehen von den Extras, die gezahlt werden muessen, wenn jemand von seinen Leuten erwischt wird.
Wir wissen, dass alle gemeinsamen Aktionen gegen uns unfruchtbar waren, und jetzt bereiten sie sich vor und nutzen unsere Weigerung aus, mit der Regierung von Uribe zu verhandeln. Sie bemuehen sich sehr, planen gut und zahlen hoehere oekonomische Anreize als bei der Operation Orión sowie Belohnungen in Dollar als Bestechungsgelder fuer Polizisten, wenn sie uns verhaften oder ermorden.

Die momentane Operation Orión II hat das prinzipielle Ziel, den Bloque Metro in Medellín auszurotten. Aber schon im vorhinein sagen wir ihnen, dass wir bleiben werden, auch wenn sie uns vertreiben sollten, denn wir sind nicht nur ein Territorium, sondern eine Macht von Ideen, die den Frieden, den Fortschritt und Entwicklung suchen, und die gegen Korruption, Drogenhandel und terroristische Gewalt steht. Wir wissen um die 25 Millionen Pesos, die General Gallego monatlich erhaelt und all die Extras, die ihm gezahlt werden und die er auf auslaendischen Konten versteckt, wir alle kennen diese Korruption, die in der Polizei von Medellín fast allgemein verbreitet ist. Es gibt zwar auch mutige unter ihnen, aber alle wissen, dass sie entweder die Monatszahlung annehmen muessen oder Gefahr laufen, von den Leuten von Ñato Berna ermordet zu werden. Wie im Fall des Mayor Rodríguez vom Anti-Terror-Kommando, der mit seinem Fahrer erschossen wurde, weil er mit den Irregularitaeten nicht einverstanden war, die er im Zusammenhang mit der beruechtigen Bande von Ñato Berna vorfand. Ganz zu schweigen davon, dass die Polizei-Direktion eine Sondereinheit fuer die Nachforschung schickte, und dem Geld, das Ñato Berna dieser Sondereinheit dafuer zahlte, dass sie beide Augen zudrueckte…

Leider sind wir als Antioqueños fuer dies alles verantwortlich, denn wir haben geschwiegen. Erst wenn wir das Leben der Unsrigen bedroht sehen, einerseits durch den bewaffneten Drogenhandel, andrerseits durch korrupte Polizisten, wagen wir es anzuklagen. Diese Kombination aus Wirtschaftsmacht und Militaer und die Entschlossenheit, diese Macht ohne moralische Bedenken einzusetzen, ruft in der Bevoelkerung Panik hervor. Wenn wir als bewaffnete Organisation die Konsequenzen dieser Anklagen abwaegen muessen, um wieviel schwerer muss dies erst einem normalen Buerger oder einfachen Beamten fallen, wie z.B. einem Polizisten oder Soldaten. Manchmal ist es verstaendlich, dass viele schweigen oder nicht wissen wollen….

Auf irgendeine Art muessen wir diese Kombination aufbrechen; wir muessen an die Institutionen glauben, an die Demokratie. Es ist nicht wichtig, dass es korrupte Beamte gibt; sie muessen angezeigt werden. Die Buergerschaft muss mobilisiert werden. Es ist unvorstellbar, dass der Bloque Nutibara in die Barrios eindringt und ihre Bewohner dem Terror von Uebergriffen, Hausdurchsuchungen, Morden, Entfuehrungen und Verschwindenlassen unterwirft. Immer nach Beendigung einer Polizei-Operation und in Sektoren in der Naehe einer Polizeistation, z.B. San Blas in der Comuna nororiental, wo sich permanent 350 Polizisten aufhalten.
Die Bevoelkerung ruft an, um diese Uebergriffe anzuzeigen, aber die Polizei kommt erst nach anderthalb Stunden, wenn die Mitglieder des Cacique Nutibara sich zurueckgezogen haben.

Wir wissen, dass ein paar korrupte Polizisten und Ñato Berna und seine Verbuendeten uns aus der Stadt vertreiben wollen und dass sie die zweite Phase der Operation Orión gegen uns vorbereiten und dass sie um Verstaerkung mit Sondereinheiten zur Stadtguerrilla-Bekaempfung gebeten haben. Aber wir sind nicht die Guerrilla, wir werden nicht die Zivilbevoelkerung in ein Gefecht verwickeln.
Aber wir erinnnern den General Gallego daran, dass dies transparent sein muss und dass er nicht weiterhin Territorium angeblich fuer den Staat zurueckerobern soll, um sie dann der Drogenmafia zu verkaufen. Trotz des Respektes, den er als Person verdient, sind wir davon ueberzeugt, dass dies die Realitaet ist. Wir befinden uns im Krieg und sind nicht die Geeigneten, um diese Art von Anklagen zu fuehren. Aber da die Buergerschaft Angst hat anzuklagen, muessen wir es tun.
Wir sind auch nicht Ñato Berna, dem es egal ist, wenn seine Leute sterben. Uns bedeuten unsere Jugendlichen etwas und es tut uns weh, umso mehr, wenn sie von Polizisten in Zivil ermordet werden oder von uniformierter Polizisten. Wir haben nichts gegen die Polizei als Institution, uns schmerzen die Morde an Polizisten und wir bedauern es sehr, wenn es zu Opfern aus ihren Reihen waehrend ungluecklicher Operationen gegen uns kommt.

Manchmal scheint sich die Geschichte zu wiederholen, es aendern sich nur die Personen und die Umstaende.
Es ist undiskutierbar, dass Ñato Berna geschickt ist, hartnaeckig und intelligent. Das hat ihn dazu gebracht, vom Milizionaer einer Dissidenz des EPL im Norden des Valle, wo seine Genossen ihn umzubringen versuchten, nach Medellín zu fluechten. Dort gewann er in Itagui das Vertrauen von Fernando Galeano, indem er Autos in einer Tankstelle wusch. Die Chance seines Lebens jedoch gab ihm Pablo Escobar, als er seine Chefs im Gefaengnis La Catedral erschoss und er so seine Kaltbluetigkeit zeigen konnte, bis er zum legitimen Nachfolger Escobars aufstieg.
Heute ist er einer der reichsten und maechtigsten Maenner des Landes, mit Tausenden von Hektar bester Erde in Haciendas in Córdoba, Antioquia und Valle del Cauca, mit einer Luftflotte und Hubschraubern, einem professionellen Fussballteam, den besten Einkaufszentren Medellíns, Gebaeuden, Apartements und Baugrundstuecken sowie einer Modelakademie, in der er seine Begleiterinnen aussucht. Ebenso besitzt er Befehlsgewalt und Kontrolle ueber einen Grossteil der AUC, deren dritter Befehlshaber er ist, nach seinen Aussagen einer Armee von 4.000 Gangstern in den Strassen von Medellín. Von hier kontrolliert er einen Grossteil des Drogenhandels und der Lieferrouten ins Ausland. All das waere nicht moeglich ohne die hochrangigen Beziehungen, die er mit Politikern, Polizisten und Militaers unterhaelt….

FRENTE URBANO RAFAEL URIBE URIBE
BLOQUE METRO

 

viernes, marzo 30, 2007

LA CORRUPCIÓN EN MEDELLIN

La Corrupción de la Normalidad a la Anormalidad
 
Probablemente usted ya sabia esto o tal vez parte de esto, o lo intuía, lo mismo que la gran parte de los habitantes de la ciudad de Medellín, solo que a ellos en un pequeño porcentaje, no les interesa o consideran que las cosas están bien así y que ese es el sistema y que así debe funcionar; o la gran mayoría de las personas que son los que pertenecen a la clase media o baja o que viven en los cinturones de miseria; que se han formando alrededor de la ciudad, viven y sufren esto con resignación, saben que atreverse a cuestionar este estado de cosas equivale a la muerte, y que denunciar a las autoridades equivale a llamar a sus propios verdugos y por eso deciden continuar así; callados esperando a que esto pase, como pasa todo en la vida y esperando que los atropellos no le sucedan ni a él o ella, ni a su familia puesto que cree que teniendo una actitud pasiva se rodea de un aura de neutralidad y que esto le hace inmune. Pero eso no es así, tarde o temprano todos seremos victimas de los moustros que dejamos criar y crecer en los andenes de nuestras casas y que los hemos alimentado con nuestra indeferencia.
La ineptitud y la falta de liderazgo que la clase dirigente política y económica ha tenido históricamente, sumado esto con su concepción de poder que han permitido que las costumbres políticas colombianas tengan como común denominador la corrupción y el manejo del aparato político de dirección con un sistema de clientelas, que se reparten la burocracia y la contratación con el Estado como si estas fueran un botín; Han permitido que se desarrolle la crisis de la sociedad Colombiana, se profundice y lleguemos a puntos como en el que nos encontramos, además que como si esto no fuera suficiente se desarrollen fenómenos como el narcotráfico que entran reforzar la espiral de violencia y corrupción y que jalonan a nuestra sociedad hacia abajo. También gracias a esto es que fenómenos como las guerrillas florecieron hallando discurso y sustentación en este estado de cosas y aprovechando toda esta anarquía para llevar a cabo un proyecto de toma del poder por medio de la violencia y la destrucción para imponerse ellos con un esquema excluyente y absolutista.
En la década del 80 y gracias al abandono histórico del campo colombiano por parte de la clase dirigente y de la violencia guerrillera, ya existía una gran cantidad de compatriotas desplazados en nuestra ciudad y se fueron formando lo que hoy conocemos como comunas, también en esta época apareció el fenómeno del narcotráfico y con él llegaron a la vida Nacional una clase nueva de personas que engendro esta sociedad, personas que ante la falta de oportunidades descubrieron en el narcotráfico, la corrupción y la violencia una forma de emerger en la escala social, además buscar un revanchismo sicológico en contra de la misma sociedad que genero las condiciones para que estos existieran, estos son los llamados Narcos. Las personas que aprovechando el surgimiento del fenómeno del narcotráfico aumentaron su capacidad económica y social, con la venia de la Aristocracia Antioqueña que vio en ellos una forma fácil de hacer negocios productivos y de aumentar sus ganancias personales. Todos recordamos a personajes como el Mejicano, Los Ochoas y al famoso Pablo Escobar, personaje este al cual le debemos gran parte de los problemas que se viven hoy en nuestras comunas. Pablo Escobar una persona sumamente hábil e inteligente, rápidamente descubrió que las condiciones de vida en las comunas, donde la injusticia, la miseria y la ignorancia eran el común denominador, era el sitio ideal donde él podría reclutar su ejercito, el cual le daría un poder militar, el cual le hacia falta, ya que, ya tenia una gran fortuna conseguida a base de enviar miles de kilos de cocaína al exterior y exportar así, algo de la miseria y de la injusticia que según Pablo Escobar sufría el pueblo Colombiano por culpa de los gringos y hacerles sentir a ellos toda la violencia y sufrimiento que genera la adicción a las drogas en sus propios hijos y en la juventud de los países extranjeros. Esta fortuna ya le había permitido comprar a la clase política Colombiana y hasta había llegado a ser congresista y a codearse de tú a tu con presidentes y expresidentes. Dado a que afortunadamente no todos los Colombianos eran comprables o estaban a la venta y que surgieron voces en contra de la narcotización de la política y se opusieron férreamente a los proyectos de Pablo. Para esto era que pablo necesitaba a los jóvenes de las comunas de Medellín, él sabia allí estaba el caldo de cultivo del resentimiento, la exclusión social, y que debido a la juventud y a las condiciones socioeconómicas, todos estos jóvenes querían un reconocimiento y una emergencia social, de allí fue que surgió la cultura del sicariato y la inversión de los valores morales tradicionales por otros que impuso Pablo y el fenómeno del Narcotráfico. A estos jóvenes Pablo y la situación los convirtieron en terroristas y fueron utilizados para asesinar a todos los opositores de Pablo y del Narcotráfico; Personajes íntegros y valientes como Luis Carlos Galán, Guillermo Cano, Valdemar Franklin Quintero, Enrique Low Mutra, y miles de compatriotas cayeron asesinados de un lado u otro, en la época que se conoció como el Narcoterrorismo, gracias a esto Pablo Llego a doblegar temporalmente al Estado y a la sociedad Colombiana, hasta el punto que se reformaron las leyes al antojo y a la medida de este y hasta estuvo en una cárcel de lujo de la cual entraba y salía a voluntad, Hasta que cometió el error de asesinar a algunos de sus socios y cómplices, dentro de la cárcel de la catedral, en ese momento es que empieza
A fraguarse la caída del imperio de Escobar, junto con el nacimiento de otros para desgracia de la sociedad Colombiana.
El negro Galeano uno de los miembros del grupo de los extraditables y socios de Escobar, fue una de las victimas de la masacre de la Catedral. Ese día él Ñato Berna o Bernardo uno de sus hombres de confianza, no lo acompaño a la fatídica cita porque le encargaron la misión de acompañar a la mujer del patrón al salón de belleza. Después de cometida la masacre, Pablo exigió a los empleados de los fallecidos que comparecieran ante él para que hicieran entrega de las caletas y de las propiedades de estos, él Ñato Berna no lo hizo y se hizo fuerte en Itagui en donde Galeano había manejado excelentes relaciones con la Policía, hasta el punto que no había permitido que la campaña de exterminio de policías que había llevado a cabo Pablo y los extraditables se extendiera a su municipio. Él Ñato Berna asumió rápidamente el liderazgo de su organización y dio instrucciones claras de resistir. Luego de la arremetida inicial, las cosas cambiaron, Pablo tuvo que huir de su hotel y se creo un Bloque de Búsqueda para “Recapturarlo” él Ñato Berna por ser nacido y criado en Cartago pronto se contacto con el Cartel del Norte del Valle y les explico la situación, estos a su vez lo pusieron en contacto con sus socios del cartel de Cali, y a los pocos días ya estaba él Ñato Berna coordinando operativos en contra del Cartel de Medellín en forma conjunta con la policía y el Das, la participación de él Ñato Berna y su organización fue protagónica y fundamental y luego se conformaron los llamados Pepes, que eran una combinación del cartel de Cali, el Cartel del Norte del Valle, los restos del cartel de Medellín a la cabeza de él Ñato Berna, La policía de Medellín y la organización de contraguerrillas de Fidel Castaño.
Esta organización “adhoc” utilizando metodologías completamente irregulares logro destruir la maquinaria terrorista de Pablo y darle muerte a este. Luego de esto cada cual volvió a lo suyo. Y como a rey muerto, rey puesto; él Ñato Berna surgió como el autentico sucesor de Pablo Escobar. Berna no tuvo que innovar. ya todo estaba inventado, lo único que hizo fue copiar el esquema de Pablo, evitando algún os errores que este cometió, hacerse amigo de la policía y no pelear con ellos, establecer un sistema de mesadas mensuales para que estos se hicieran los de la vista gorda. No tratar de ser, lo que se puede comprar, para que tratar de ser senador, diputado; si puedo comprar algunos y hacer coaliciones con el resto.
Y tratar de manejar el más bajo perfil posible, por esto cuando la revista Cambio16, publico un articulo mencionaban a él Ñato Berna como el sucesor de Pablo Escobar, este mando a sus hombres a recoger todas las revistas que habían en librerías y puntos de venta en la ciudad de Medellín y como en esa época no existía el Internet, Medellín no conoció esa revista.
De resto él Ñato Berna siguió con el esquema de la oficina inventado por Pablo, que no es sino como la oficina de quejas y reclamos, o la Fiscalia de los narcotraficantes, en la cual siguiendo ciertas normas existentes en las mafias, se arreglan los problemas e inconvenientes generados del negocio con el pago de un porcentaje de un 30% de los intereses en juego, a él Ñato Don Berna.
Ahora los Narcos saben que participando a él Ñato don Berna de los envíos al exterior es algo así como asegurar la maleta en un aeropuerto y que en caso de que el envió sufra algún inconveniente, el pleito se dirime en favor de los intereses propios; Es como comprar un seguro de viaje o algo así. él Ñato Berna vivió feliz en Medellín, hasta que sus socios de Cali y del Norte del Valle se enemistaron y resulto muerto en Medellín el recién fugado narcotraficante José Santacruz miembro del Cartel de Cali.
La pugna entre el Cartel de Cali y el del Norte del Valle comenzó a fraguarse. Desde la guerra y muerte de Pablo Escobar algunos miembros del Cartel del Norte del Valle pensaban que era el momento único e ideal para arreglar con el gobierno, el cual estaba muy agradecido por la “colaboración” para con la campaña en contra del Cartel de Medellín y era la oportunidad de retirase, legalizar todo y dedicarse a vivir bueno; los de Cali pensaban que esto era una traición que no era el momento, que todavía faltaba mucho por lograr para un retiro seguro y feliz y que dejar una estructura que garantizara todo esto o sea una nueva generación de narcos. Además de esto ciertas rencillas personales por cuestiones de mujeres, celos, orgullos heridos, etc.
La gente de Cali le apostaba duro a poner un Presidente de ellos, los del Norte por su parte veían que eso era demasiado y que era mejor no aspirar a tanto y tratar de mantener un perfil más bajo y manejar el poder tras bambalinas. Las discrepancias entre el cartel del Norte del Valle y de Cali, se fueron trasladando al seno de la Policía Nacional donde algunos se alineaban con los de un lado o los del otro, por esta razón fue que se descubrieron los Narco Casettes cuando los adeptos al Cartel del Norte, le entregaron al candidato Pastrana, las pruebas de que Samper estaba en la nomina del Cartel de Cali. Él Ñato Berna trato por todos los medios para evitar que sus socios se pelearan, pero muy en el fondo sabia que esto le convenía, los Rodríguez Orejuela siempre lo habían menospreciado y tratado como un simple empleado y por esto además por la coyuntura, estrecho sus vínculos con sus socios del norte. Ernesto Samper Al subir con el estigma de narcopresidente no le quedo otro camino que desmantelar el cartel de Cali con la activa participación de los mejores policías del mundo, que al mismo eran los mejores policías al servicio del cartel del Norte. Los gringos reconocieron a Serrano como el mejor Policía del Mundo, pero en el fondo no sabían de que mundo. Solo hay que hacer una pregunta. ¿Cómo hizo Serrano para liberar al secuestrado hermano del expresidente Gaviria y que hay detrás de todo eso? Con la muerte de Santacruz, él Ñato Berna sabia que había tomado partido abiertamente y que esa muerte se la iban a cargar a él, y decidió irse a refugiar a Urabá a las tierras de Castaño. Allá descubriría al poco tiempo que en este país, no solo futbolistas, policías y políticos, estaban a la venta y podían ser comprados. Mientras tanto Medellín seguía en sus manos por medio del control que ejercía hacia los narcos, por medio de la oficina y de su brazo armado, la temible banda de la Terraza, que era una banda que había heredado de su antecesor Pablo Escobar y que se encargaba de controlar al resto de las bandas de Medellín por medio del terror, su jefe era un individuo llamado Elkin Sanchez Mena al cual él Ñato Berna controlaba por medio de sus delegados, dos expolicias conocidos en la comuna nororiental de Medellín como Fabio Orión y como Careguallo o el pastuso. Estos eran los enlaces de la terraza con él Ñato Berna y se encargaban de cobrar el porcentaje que a él Ñato Berna le correspondía por autorizar a los de la Terraza a ejecutar espectaculares asaltos a bancos, centros comerciales, edificios, carros de transporte de valores, etc. También fueron estos los autores por encargo de múltiples crímenes en Colombia, como después ellos mismos lo confesaron a un noticiero del Canal Regional de Antioquia.
Mientras tanto las comunas de Medellín eran tierra de nadie y de todos, las guerrillas habían tomado el control territorial de la mayoría de ellas y en el resto, cientos de bandas de jóvenes se debatían entre la drogadicción y la angustia de la falta de oportunidades, el desempleo, el hambre, la miseria, generando válvulas de escape en la delincuencia y la violencia. Enfrentándose todos contra todos sin una razón de ser lógica. Esto fue lo que nosotros como Bloque Metro observamos y por eso decidimos incursionar en los barrios de las comunas de Medellín, e iniciar un proceso de concientización política, que llevaría a los jóvenes a ser protagonistas de su propio futuro, a dejar de ser estadísticas de violencia y muerte, y a buscar alternativas, de la misma forma, que exigieran sus derechos al Estado y a la clase dirigentes, para que se generaran en la ciudad procesos de real inversión social y que la clase política no se apropiara de todos los dineros por medio de la corrupción generalizada.
Paralelamente a estos procesos que inicialmente fueron muy exitosos y se logro terminar con los enfrentamientos entre los jóvenes de las comunas y se avanzo algo en la concientización sobre las realidades Nacionales y en la búsqueda de Salidas a la crisis. También se estaban dando en esos momentos paralelamente procesos a nivel del narcotráfico, él Ñato Berna descubrió una forma de invertir sus millonarias ganancias del negocio heredado de Pablo Escobar, podría comprar miles y miles de hectáreas de tierras de las mejores tierras del Valle del Sinú, y además de eso le vendían también los Bloques completos de las Autodefensas, con que defender sus latifundios y sus negocios, además se dio cuenta que con esto podría seguir ampliándose hasta llegar a ser el patrón de todas las Autodefensas y convertirse de narco a un prestigioso comandante Paramilitar, lo cual le daba mucho más estatus y una legitimación política con miras a un futuro retiro y legalización, y a poder disfrutar de todo lo conseguido con tanto “esfuerzo y sacrificio”. El negro Elkin Sánchez Mena, jefe de la Terraza estaba llenándose de resentimientos e inconformidades al ver que sus amigos de las oficinas de envigado, Sabaneta, Itagui, La Estrella se llenaban de dinero en una forma relativamente fácil y que a él y a su banda por ser de las comunas los discriminaban y les tocaban rebuscarse por medio de arriesgados asaltos y operativos “calientes” como matar los fiscales que no se dejaban comprar por él Ñato Berna y los suyos. Y así se lo planteo a Fabio Orión y este a su vez a él Ñato Berna, el cual para aplacarlos decidió colaborarles en un envió de droga al exterior, algo que según las propias palabras de él Ñato Berna era un fijazo. Todos los miembros de la Terraza y sus bandas aliadas vendieron sus motos, carros, joyas y aportaron el dinero para comprar la droga para el envió. El envió se realizo y fue exitoso, a los 2 meses cada uno recibió la suma que había aportado pero multiplicada por tres; Hubo fiestas en Manrique y en casi toda la comuna nororiental, se cerraban las calles y se sacrificaban marranos y se cocinaban en las calles en improvisadas fogatas; por fin el señor él Ñato Don Berna les reconocía la importancia que ellos tenían. Pero Elkin Sánchez era un tipo ambicioso, de alguna forma le estaba aprendiendo a sus patrones. Pasados unos meses Elkin le exigió a Fabio Orión que le comunicara a él Ñato Berna que la plata se había acabado y que el no podía estar mendigando por plata para tomar fresco, Orión viajo a Urabá y le planteo a él Ñato Berna la situación, ahora la Terraza se les estaba saliendo de las Manos y querían que les dieran el control directo de una ruta y montar una oficina aparte. Él Ñato Berna se estaba dando cuenta a su manera que en el narcotráfico, la violencia y la corrupción el poder tiene que ser absoluto y que no se puede dejar prosperar liderazgos aparte del suyo propio; él Ñato Berna le mando a decir a Elkin que si, que les entregaba una ruta, pero que se las daba ensayada, que juntaran todo el dinero que pudieran para hacer el envió, que lo otro lo discutían personalmente junto con todos sus lugartenientes. Nuevamente en la comuna nororiental la feria de venta de motos, carros, joyas y el aumento de los atracos para alistar el dinero para el próximo envió. Pero no hubo tal envió, el día que el negro Elkin fue Córdoba con todos sus hombres de confianza a entregar el dinero y a arreglar los detalles de su nueva actividad, fueron eliminados en una sangrienta emboscada mientras almorzaban y departían alegremente en una lujosa finca con piscina, sitio donde se iba a llevar a cabo la supuesta reunión; Fue la ultima cena para Elkin y sus apóstoles. Rápidamente Fabio Orión, se movió y tomo el control del resto de la Terraza en Medellín, algunos que se sintieron traicionados y que no quisieron integrarse a la naciente estructura fueron perseguidos implacablemente por la Nueva estructura en unión con la Policía Metropolitana de Medellín, hasta que al final fueron eliminados, no sin antes haber dejado la marca y el recuerdo del narcoterrorismo, en el centro comercial el Tesoro y en el parque Lleras del Poblado sitios que según creían los de la Terraza eran de propiedad del Ñato Berna; y de ser secuestrados, torturados y asesinados en forma coordinada con la policía Metropolitana muchas personas inocentes acusadas de colaborar o sospechosas de conocer el paradero de los renegados de la Terraza.
De esta forma se da la transición de la banda la Terraza y esta es transformada en una estructura nueva que iría a implementar novedosos esquemas políticos, militares y económicos aprendidos por él Ñato Berna y Fabio Orión en Urabá pero que en el fondo y en esencia seguirán siendo lo que son y lo que siempre han sido. En este momento nace o surge debido a su estructura madre la banda la Terraza, El Bloque Cacique Nutibara, como una estructura Político, Militar y económica filial del Narcotráfico.
Él Ñato Berna No perdió el tiempo en Urabá, poco a poco fue comprando la conciencia de los que eran comprables y fue ubicando a sus amigos del Norte del Valle en sitios de mando y control y de esta forma logro controlar el Bloque Pacifico, el Bloque Calima, el 50% del Bloque Libertadores del Sur, el Bloque Tolova y el Bloque Nutibara o la Oficina. Cada uno con una misión claramente definida; El Bloque Calima de cuidar y proteger a sus amigos del Norte del Valle, el Bloque Pacifico con la finalidad de controlar las rutas de Narcotráfico que salen de las costas del pacifico, entre Bahía Solano, Pizarro y Buenaventura y que buscan llegar a Méjico o a Guatemala utilizando lanchas “go fast”, el Bloque libertadores del Sur, que Busca recoger y recibir toda la coca que producen los departamentos del Putumayo y Nariño, para refinarla y enviarla al exterior utilizando las rutas de barcos, que cruzan el canal de Panamá en ambas direcciones y que van o para Europa o Asia, recogiendo las cargas extras en altamar, el bloque Tolova, cuya misión es asegurar los cultivos de coca que Fabio Orión, posee en el sur de Córdova, en compañía con el alcalde del municipio de Valencia Mario Prada y el Bloque Nutibara, cuya misión principal es la de expulsar de Medellín cualquier contradictor de izquierda o derecha, lograr el control total territorial, como Político de la ciudad para así lograr controlar absolutamente los organismos de seguridad del Estado ya sea mediante la corrupción, la intimidación o el control político de las autoridades civiles para que de esta manera estén dadas las condiciones para que el señor él Ñato Don Berna regrese de su exilio forzado en Córdova, y pueda entrar triunfal a sus dominios en compañía de sus amigos, exilio que se ha visto forzado a continuar primero por el enfrentamiento que sostuvieron con el cartel de Cali, en el cual salieron airosos gracias a que contaban con los servicios de los mejores policías del mundo, luego por el enfrentamiento con sus extrabajadores de la terraza, hasta que con el apoyo de los mejores policías de Medellín; lograron su completo exterminio. Luego también se interpusieron en sus planes los terroristas de las Farc y el Eln de la comuna 13 y San Cristóbal, que de una forma violenta se habían tomado estos sectores y le estorbaban a él Ñato don Berna en su corredor estratégico que venia preparando cuidadosamente para moverse desde sus fincas de recreo en Sopetran, y en Santa Fe de Antioquia desde los cuales podía moverse en helicóptero o en avioneta hasta y desde el norte del Valle y el sur de Córdova utilizando sus propias empresas de aviación; hasta Medellín, utilizando la ruta Sopetran, San Jerónimo, San Cristóbal, Belén Aguas Frías hasta llegar a San Antonio de Prado, su sitio predilecto donde puede disfrutar de los entretenimientos de su propio equipo de Fútbol, Campeón Nacional, en el club privado de dicha institución. Para su seguridad ha comprado no hace mucho los Bloques Occidente y Suroeste de las Auc por algunos millones de dólares, poniendo a su servicio a estos en la cabeza de los comandantes Memin y Rene y cambiándoles su orientación, hacia una orientación Cocalera por esta razón es que se están multiplicando aceleradamente en estas regiones los cultivos ilícitos, zonas en donde antes de la llegada de él Ñato don Berna no existía una mata de coca; con las graves implicaciones que en los aspectos sociales esto conlleva para estas regiones. Él Ñato Berna se reenfoco con todo lo aprendido en Urabá, y al darse cuenta que el Bloque Metro se había inmiscuido en asuntos que consideraba de su orbita ya que se sentían herederos legítimos del Ejercito potencial que habían recibido de Pablo Escobar, y que la llegada de nosotros a las comunas era una usurpación de su poder y que este se estaba debilitando en la medida que los jóvenes ya eran reacios a ponerse al servicio del fenómeno del Narcotráfico y se negaban a dejarse utilizar y a poner en riesgo sus vida haciendo trabajos de sicariato por dinero. Ahora, la situación de la comuna 13 se estaba haciendo insoportable no solo para las autoridades que no podían ingresar a ella, sino para sus habitantes que eran sometidos a un régimen de terror por parte de guerrilleros y milicianos que controlaban todos los movimientos de la población, hasta el punto de obligar a las familias a alojar y a dar alimentación a guerrilleros venidos del monte, los cuales automáticamente se convertían en el jefe de la casa y además de romper las paredes para poder disparar a la fuerza publica, más cómodamente, exigían lo mejor para ellos y controlaban todos los movimientos, de las familias manteniendo en forma continua la intimidación y el miedo mediante el mantenimiento continuo de miembros de las familias como rehenes. Muchas de estas familias habían aprovechado los continuos enfrentamientos con la fuerza publica, para huir hacia los sectores de San Cristóbal y Belén Aguas Frías, donde se encontraban las avanzadas del Bloque Nutibara, realizando su labor patriótica de hurto de combustible del poliducto Medellín-Cartago, allí su comandante el negro Elkin, un guerrillero arrepentido del Epl, que ya había ascendido gracias a que había derrotado a la famosa banda de Frank, con el apoyo de los transportadores del barrio Paris y en forma conjunta con la Policía Metropolitana, en un enfrentamiento que se prolongo, durante 3 meses en el barrio Paris y el 12 de Octubre y que dejo decenas de muertos entre chóferes, alistadores y miembros de la banda de Frank, el triunfo al final se había logrado y la vacuna con la cual la banda de Frank asfixiaba a las comunidades, fue rebajada a la mitad.
El negro Elkin, fue recogiendo toda la información que suministraban los desplazados, que llegaban a sus sectores y fue convenciéndolos para que sirvieran de guías e informantes ante una futura y eventual operación de toma de la comuna 13. lo mismo ocurría con los desertores de las milicias que se pasaban para el bando contrario, esperanzados en las promesas de remuneraciones económicas, que los miembros del Cacique Nutibara, dejaban en sus escritos por medio de graffitis en sitios altamente visibles, así fue que reclutaron a la planta de los actuales comandantes del Cacique Nutibara, en la comuna 13. con toda esta información acumulada Fabio Orión, tomo contacto con sus amigos de la Policía Metropolitana y les hizo una extensa exposición de inteligencia y de la forma como en un operativo conjunto se podría entrar, dominar la situación, sacar a los guerrilleros y Milicianos y poco a poco ir tomando el control el Bloque Cacique Nutibara, como realmente ocurrió. Inicialmente se pensó denominar la operación Nutibara, pero resultaba muy obvio, por lo cual decidieron bautizarla como operación Orión, en honor a su gestor Fabio Orión. Luego de culminada la operación Orión, el Cacique Nutibara, ha retomado el control de la comuna 13, aunque para la policía Metropolitana, es mucho mejor, puesto que los nuevos milicianos que no son sino los mismos de antes que cambiaron de bando, ya no atacan a la policía, sino que le hacen los aportes económicos correspondientes y la policía se puede mover en la zona como nunca antes lo había podido hacer, para la gente y la comunidades, las cosas no han cambiado mucho, ahora los nuevos jefes poco a poco se van vengando, de asuntos personales de vieja data o imponen sus reglamentos arbitrarios, a toda la población, la única diferencia es que ya no hay combates, ni muertos por ahí tirados en las calles, ahora a todos los que son sospechosos de algo los montan en vehículos, para no ser vistos nunca más, o son asesinados a cuchillo para que parezca una riña o un atraco, de esta forma no le afectan la imagen a mi General Gallego, los desaparecidos no influyen en las estadísticas y Gallego puede mostrar una buena imagen del “Éxito”de su operación Orión. Si para Gallego fue un éxito para él Ñato Berna fue aún más, por fin se pudo demostrar así mismo y a sus amigos de las Auc en donde lo conocen como Adolfo Paz, que él era un antisubversivo, después de tantos años por fin habría logrado la forma de llegar a ser reconocido como tal y poder justificar él porque detentaba el cargo de inspector general de las Auc. Ahora después de consolidado el dominio de la comuna 13, el objetivo era la comuna Nororiental, en donde luego de operaciones conjuntas con la Policía, la Fiscalía y el Das, se había tenido un control parcial de las bandas y combos, esto mediante la combinación de la hábil formula de: O me reciben plata y trabajan para mí o les damos plomo y los mandamos a recoger en volqueta. Solo les quedaban sin dominar los sectores donde los criterios Políticos e ideológicos se habían logrado hacer fuertes y es que el Bloque Metro así de momento fuéramos una minoría, siempre nos opusimos y nos opondremos al control de las Autodefensas, por parte del fenómeno del Narcotráfico y sus señores Feudales y para que estos las utilizaran como escudo, para legitimarse y de trinchera para defender sus negocios e intereses y de plataforma para que desde allí y aprovechando lo que aún les queda de legitimidad se lancen a la aventura de tratar de controlar el país, por medio de la corrupción y la intimidación de la violencia. Si la condición que pone él Ñato Berna, para su regreso triunfal a Medellín, es la eliminación total y absoluta de los jóvenes, que resisten a los embates coordinados de la banda Nutibara y de la Policía Metropolitana, entonces que se aliste a quedarse donde esta, por que a nuestros jóvenes los podrán sacar de sus casas, asesinar, desaparecer, encarcelar, desterrar o lo que quieran, pero las ideas contrarias a la dominación del país, por parte del narcotráfico encarnado en él Ñato Berna o Adolfo Paz y el Bloque Nutibara, no pasaran y cada día serán más y más. La alianza entre el Bloque Nutibara y la Policía, el Das y la Fiscalía, en Medellín, viene desde la época post-Escobar, él Ñato Berna siempre se ha jactado de que todas esas instituciones en Medellín, trabajan para él, hoy en día dice pagar una nomina de más de 1000 millones de pesos mensuales, además de los extras que hay que pagar cuando alguno de los suyos se deja pillar en flagrancia. Nosotros, sabemos que todos los esfuerzos conjuntos ordinarios que han realizado en contra nuestra, han sido infructuosos y que ahora se prepara, aprovechando la coyuntura de la negativa nuestra a negociar con el gobierno Uribe. Un esfuerzo extraordinario acompañado de una planificación, detallada y de unos incentivos económicos mayores a los que hubo en la operación Orión para los miembros corruptos de la Policía y es que por nuestros lideres él narcotráfico le ofrece a las autoridades jugosas recompensas en dólares para que nos capturen o nos asesinen.
La operación Orión parte II, tiene como objetivo principal erradicar al Bloque Metro de la Capital Antioqueña, pero de antemano les decimos que así nos saquen, no nos sacaran porque además de un espacio territorial, lo que somos nosotros es una fuerza de ideas que busca la paz, el progreso y el desarrollo y que se opone a la corrupción, al narcotráfico y a la violencia terrorista; y ahí estaremos. Y los 25 millones de pesos que le dan al general Gallego de mesada mensual y todas las extras que recibe y de las cuales cree que nadie sabe porque las esconde en cuentas en el extranjero, todos nosotros sabemos de su corrupción y es que esta corrupción es casi generalizada en la Policía de Medellín, aunque deben haber muchos policías valientes e íntegros al estilo del Coronel Valdemar Franklin Quintero o del Coronel Jaime Ramírez, ni Gallego, ni el Coronel Poveda comandante de la sijin, ni el mayor López del comando de Policía de Belén, quien fue encargado de coordinar los “guías y los informantes de la operación Orión”, tratan emular a estos valientes Coroneles, y es que muchos saben que o reciben la mesada o se arriesgan a caer asesinados por la gente de él Ñato Berna, como es el caso del Mayor Rodríguez comandante del cuerpo especial antiterrorista y su conductor, que fueron asesinados a tiros de fusil cuando se movilizaban en un vehículo por las calles del Poblado, todo porque el Mayor no estuvo de acuerdo con las irregularidades que encontró con respecto a la famosa banda de él Ñato don Berna y que decir del problema que se estaba formando cuando debido a este caso y desde la dirección de la policía enviaron una comisión especial a investigar, y el dinero que asigno él Ñato don Berna para que los investigadores miraran hacia otro lado, no le alcanzo para el Coronel Botero sub. Comandante de la Policía Metropolitana; esto genero una discusión que trascendió y él Ñato Berna, tuvo que aumentar la cuota extra debido a este caso, al final la culpa de la muerte del Mayor Rodríguez y su conductor se la asignaron a los renegados de la banda la Terraza. De eso sabe muy bien el Sargento Bermúdez, alias (el Diablo) del cuerpo especial contra el terrorismo el cual es incondicional con sus “patrones” y además que se jacta de haber recibido la medalla al valor por haber sido según él mismo, quien dio de baja al señor Santacruz Londoño, muy en el fondo él sabe que eso no fue así y que lo único que él hizo fue prestar su nombre para que le pusieran una medalla. Y que decir del asesinato del nombrado y no posesionado director del Das en Antioquia Luis Fernando Mancilla Silva, el cual había manifestado su desacuerdo con él Ñato Berna por el continuo asesinato de Fiscales, cuando el se desempeñaba como director de Fiscalias, él Ñato Berna no podía permitir que un funcionario honesto, llegara a la seccional del Das en Antioquia y le removiera a todas sus fichas dentro de esta institución. Lamentablemente, todos los Antioqueños hemos sido los culpables de todo esto, porque nos hemos callado aún sabiendo, solamente cuando vemos amenazadas las vidas de los nuestros, por el binomio policías corruptos-Narcotráfico Armado, nos atrevemos a denunciar, y es que esta combinación de poder económico-Militar con la determinación de usarlos sin miramientos morales, de ninguna clase, en defensa de sus intereses amenazados, genera un gran pánico, dentro de la población. Si nosotros como organización armada, al margen de la ley, tenemos que sopesar las consecuencias de estas denuncias, que decir de un ciudadano común o de simple funcionario publico, como por ejemplo un Policía o un Militar, es a veces entendible porque muchos callan o prefieren ignorar y tomar la decisión de “dejar hacer y dejar pasar”solamente las madres o los familiares de las victimas o los desaparecidos, a veces se atreven, a denunciar con el convencimiento previo de que eso solo serviría para una estadística.
De alguna forma tendremos que romper este binomio de corrupción y violencia, hay que creer en las instituciones, como tal, en la democracia; no importa que haya funcionarios corruptos, hay que denunciarlos, la mejor forma de combatir esto es denunciando, hay que movilizar a la ciudadanía, es inconcebible que la gente del cacique Nutibara, penetre en los barrios a los cuales somete a toda clase de atropellos, allanamientos, asesinatos, secuestros, desapariciones, siempre y justo después de que terminaron los operativos policiales y que sectores que están en el área de la estación de policía, de San Blas en la comuna Nororiental, donde se mantienen en forma continua más de 350 policías. Las comunidades llaman a denunciar estos atropellos, al sistema de emergencias 123 y solo después de 1 hora y media llega la Policía justo después de que los miembros de la banda Nutibara se han retirado, cuando el desplazamiento normal no demoraría más de 5 minutos, como ocurrió en el sector de Barrios Unidos el día 1 de abril entre la 1.20 de la tarde y las 2:40. esto solo para citar un ejemplo, desde la cabeza en la Policía Metropolitana de Medellín hay gente al servicio de los narcos y su brazo armado el Bloque Cacique Nutibara.
Nosotros sabemos, que algunos policías corruptos y él Ñato don Berna y sus aliados nos quieren sacar de la ciudad y que ya están preparando la segunda fase de la Operación Orión en contra nuestra y que se pidió el refuerzo de las Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas, no se molesten en hacer tantos preparativos, que nosotros no somos la guerrilla, que nos vamos a oponer a ustedes a Sangre y fuego y a someter a las comunidades a quedar en medio de un fuego cruzado, pero si le recordamos al señor general Gallego que esto sea algo transparente y que no siga recuperando espacios a nombre del Estado para vendérselos a las mafias del Narcotráfico, se lo decimos con todo respeto como persona que lo merece pero con el convencimiento de que esto es la realidad y que nosotros que estamos en la guerra no somos Los más indicados para hacer este tipo de denuncias, pero como ustedes tienen el poder de la intimidación y de la impunidad; Y a la ciudadanía le da miedo denunciar entonces nos corresponde a nosotros hacerlo. Nosotros tampoco somos él Ñato Don Berna, que mira a sus propios hombres como elementos desechables y no le importa que mueran, a nosotros si nos importa y nos duelen nuestros jóvenes y nos duelen más que los asesinen policías vestidos de Civil o con la complicidad de policías Uniformados, nosotros no tenemos nada en contra de la Policía como institución y nos duele los muertos de la Policía como nos duelen todos los compatriotas y lamentamos profundamente que haya habido bajas en infortunados operativos en contra nuestra. Nosotros tenemos como norma no pagar corrupción a elementos de las Fuerzas del Estado, que más quisiéramos los Colombianos que una Policía transparente como la hay en muchas regiones del país y respetuosa de la ley y de los derechos de todos los Colombianos. No se aprovechen de la coyuntura y del mandato que les da la ley y la constitución para perseguirnos a unos si y a otros no, según lo que dicten las leyes de la conveniencia o de la corrupción.
A veces la historia parece repetirse, solo cambian las personas y las circunstancias.
Es indiscutible que él Ñato don Berna es hábil, tenaz, e inteligente, esto lo llevo de ser miliciano de una disidencia del Epl en el Norte del Valle, donde sus compañeros atentaron contra él y lo obligaron a desertar y a huir a Medellín, donde se gano el aprecio de Fernando Galeano, lavándole los carros en una gasolinera en Itagüi, hasta convertirse en el hombre de su confianza, paradójicamente la oportunidad de su vida se la dio Pablo Escobar cuando asesino a sus patrones en la cárcel de la catedral y de esta forma le dio la oportunidad de demostrar su sangre fría y de lo que era capaz de hacer, esto hasta convertirse en su legitimo sucesor, después de su muerte en un tejado en diciembre del 93. Ahora es uno de los hombres más ricos y Poderosos del país con miles de cientos de hectáreas de las mejores tierras en haciendas en Córdova, Antioquia, y el Valle del Cauca, con una flotilla aérea de aviones y helicópteros, un equipo de fútbol profesional, los mejores centros comerciales de Medellín, edificios, lotes y apartamentos, una academia de modelaje donde recluta a sus compañeras, el mando y control en un alto porcentaje de las Auc de las cuales es el tercero al mando, un ejercito de más de 4000 gansters según ellos en las calles de Medellín, el control en gran medida del Narcotráfico y de las rutas de este al exterior; Pero todo esto no seria posible y no seria significativo sino fuera por las relaciones a alto nivel que maneja con políticos, Policías y Militares. Poco a poco la corrupción y la falta de criterio de algunos, van permitiendo que en este país las cosas alcancen niveles inimaginables.
Al general Gallego le ha correspondido ser coprotagonista de esta historia, pero hay que aclarar que desde la muerte de Pablo Escobar y el ascenso del Ñato Berna esta corrupción ha sido una constante y se convertido esto en una costumbre que se acepta como algo dentro de lo lógico y completamente normal. Esto no es problema nuestro, lo que si es problema nuestro, son la violaciones a los derechos Humanos y los atropellos que cometen estas personas, en contra de la población y la comunidades con la venia y con la complicidad de algunos miembros de la Policía Corruptos.
“Lo normal de la corrupción es que exista la nomina paralela del Narcotráfico hacia las instituciones de seguridad, lo anormal es que utilicen a estas para atacar a sus contradictores al margen de la ley, esto puede hacer que la anormalidad de la corrupción termine por volverse en contra de la misma normalidad de la corrupción”
 
FRENTE URBANO RAFAEL URIBE URIBE BLOQUE METRO
 
NI UN PASO ATRAS, Y LO QUE SEA MENESTER, QUE SEA. 

lunes, febrero 05, 2007

LA CACERÍA

 

 N del E:  Este articulo de revista Semana, revela como el Narcotrfico atacó al Bloque Metro,  en una operación envolvente coordinada con varios batalones del ejercito: Un vergonzoso espectaculo de verdadero PARAMILITARISMO.

Semana
Bogota - Edición No. 1117
26 de setiembre de 2003

CONFLICTO

La cacería

Cerca de 2.000 hombres de cuatro grupos de autodefensas
persiguen desde hace varias semanas al comandante del Bloque
Metro y sus hombres para matarlos. ¿Qué desató esta guerra
entre paramilitares?

La noticia llego con los desplazados. Ni el Ejército, ni la Policía, ni
la Defensoría del Pueblo, ni ninguna entidad del gobierno sabían lo
que está pasando desde hace dos semanas en el municipio de
San Roque y sus alrededores, en el nororiente de Antioquia. El
Estado y el resto del país se enteraron de lo que está ocurriendo,
a escasos 108 kilómetros de Medellín, cuando más de 600
campesinos, 290 de ellos niños, escaparon de las veredas La
Mora, Chorro Blanco, San Juan y El Táchira y llegaron el lunes
pasado hasta el casco urbano de San Roque para salvar sus vidas.

A comienzo de la semana el comandante de la Brigada 14 del
Ejército, general Edgar Ceballos, dijo que desde el fin de semana
pasado comenzó a movilizar tropas hacia la zona rural para
recuperar el control y permitir el retorno de los labriegos. Aunque el
Ejército llegó a la vía de entrada del municipio y creó un cordón de
seguridad alrededor del pueblo, la petición de los campesinos a lo
largo de la semana fue que los militares llegaran hasta la zona de
los enfrentamientos a ponerle fin a los combates. A pesar de que
la intensidad de la contienda descendió con el paso de los días,
para el viernes pasado la cifra de desplazados llegó a 736
personas.

Desde el pasado 15 de septiembre varias de las veredas que
rodean ese municipio del noreste antioqueño se transformaron en
el escenario de combates entre miembros de las autodefensas del
Bloque Metro y fuerzas combinadas de cuatro facciones de
paramilitares. Desde ese día cerca de 1.500 hombres de los
bloques Cacique Nutibara, Calima, Mineros y Héroes de Tolová
ingresaron a la región por la zona de Santo Domingo y Jaguas.
Otros 500 hombres del Bloque Central Bolívar llegaron por el
municipio de Caracolí para tratar de rodear a los cerca de 500
miembros del Metro (ver mapa). El objetivo de la ofensiva
paramilitar es quitarle el territorio que le queda a ese bloque y, de
paso, matar a su comandante.

¿Y quien es el?

Conocido con el alias de 'Rodrigo Franco' o 'Doble Cero', este
hombre de 38 años de edad, el jefe del Bloque Metro es
considerado como uno de los más veteranos miembros del
movimiento paramilitar en el país. Su verdadero nombre es Carlos
Mauricio García y en 1989, cuando era capitán del Ejército,
abandonó su carrera militar para convertirse en el ayudante
personal de Fidel Castaño Gil. Durante años fue su hombre de
confianza y junto con Carlos y Vicente Castaño Gil hacen parte de
los fundadores de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y
Urabá (Accu).

'Rodrigo' comenzó a operar en el noreste de Antioquia y a
mediados de los años 90 empezó a expandir su presencia
paramilitar hacia algunas zonas del área metropolitana de
Medellín, especialmente en las comunas. Por medio del terror, de
las muertes selectivas y las masacres se ganó un espacio a
sangre y fuego. Sin embargo, desde 1998, cuando las AUC
profundizaron su relación con el narcotráfico, comenzó a alejarse
de la cúpula del movimiento para crear la que es considerada
como una disidencia paramilitar.

Públicamente 'Rodrigo' comenzó a cuestionar y a denunciar los
vínculos de algunos comandantes de las AUC con el narcotráfico y
a afirmar que él y sus hombres estaban en desacuerdo con
relacionar el movimiento paramilitar con los narcos. Desde ese
momento comenzó a tener los primeros roces con otros miembros
de las autodefensas con estrechos lazos con la mafia,
particularmente con 'Adolfo Paz', o 'Don Berna', el comandante del
Bloque Cacique Nutibara, que también tenía presencia en Medellín.


Las denuncias de 'Rodrigo' en contra de lo que denominó la
"narcotización" de las autodefensas, y en especial sus reiterados
ataques a 'Adolfo Paz', quien en el organigrama de las AUC funge
como inspector general, le comenzaron a generar serias
rivalidades. Estas terminaron desatando una guerra en las
comunas de la capital paisa, la cual dejó decenas de muertos
pertenecientes a los bloques Metro y Cacique Nutibara, y
centenares de víctimas civiles.

La relación de 'Rodrigo' con el resto de los bloques de los
paramilitares se agravó aún más en septiembre del año pasado
cuando declaró oficialmente que el Bloque Metro era una
disidencia de las autodefensas. Esto ocurrió justo en un momento
en el que Castaño y otros comandantes paras estaban tratando de
consolidar y presentar ante la opinión pública a unas autodefensas
reunificadas. Algo que no consiguieron. Durante los siguientes
meses las relaciones no fueron las mejores y en la disputa
territorial en Medellín con el Bloque Cacique Nutibara no encontró
apoyo de otras estructuras de las autodefensas y terminó
perdiendo con esta facción los espacios que había ganado. Pero
su situación con las AUC no había llegado aún a su punto más
crítico.

En mayo de este año 'Rodrigo' y los hombres del Bloque Metro
pasaron de ser considerados como un grupo de "rebeldes" a ser
calificados abiertamente como enemigos por sus antiguos aliados.
La razón fue la negativa de 'Rodrigo' a Carlos Castaño cuando éste
le exigió entrar a la mesa de acercamientos con el gobierno
nacional. 'Rodrigo' rechazó la idea y solicitó una mesa de
conversaciones distinta con el argumento de que no se unirá a
grupos que, según él, sólo les interesa el narcotráfico.

La gota que rebosó la copa, y que parece ser una de las razones
que explican la ofensiva a gran escala que se libra en su contra
desde hace dos semanas en los alrededores de San Roque, tiene
que ver con un nuevo y sorpresivo anuncio a finales de agosto
pasado. En éste 'Rodrigo' expresa su intención de comenzar a
negociar con el gobierno en una mesa paralela. Aunque la decisión
del jefe para no fue comunicada oficialmente al alto comisionado
para la Paz, Luis Carlos Restrepo, en una carta fechada el 19 de
septiembre, conocida en San Roque el lunes pasado, 'Rodrigo' le
ratifica al presidente Alvaro Uribe su voluntad de sentarse en una
mesa de diálogo "diferente a la mesa del narcotráfico", en alusión
a los grupos 'paras' que actualmente adelantan conversaciones
con el gobierno nacional.

La intención de negociar por separado cayó como un baldado de
agua fría en las altas esferas de las AUC. Consideran que el
propósito de 'Rodrigo' al intentar negociar no sólo es salvarse de
una derrota militar, sino torpedear el proceso que adelantan ellos
en otras mesas y atomizaría, aún más, la negociación. Para
algunos de ellos el eventual ingreso de 'Rodrigo' y sus hombres a
la negociación terminaría estableciendo una especie de división en
dos grupos: el de los 'paras buenos', aquellos que no tienen
vínculos con el narcotráfico, dentro de los que estaría 'Rodrigo', y
los 'paras malos', aquellos con relaciones con los narcos, en
donde están los demás. Las posibles consecuencias que este
hecho acarrearía para el proceso es algo que algunos no están
dispuestos a averiguar. Y por eso han decidido cortar de raíz el
problema: eliminar a 'Rodrigo'.